
Ya es sabido que toda emoción negativa no sólo es perjudicial desde un punto de vista, precisamente, emocional, sino que también repercute en nuestro organismo, en nuestra salud física. Sobre esta conexión ha salido recientemente un artículo en la revista Women´s Health.
Cuando las personas tienen rencor o piensan en situaciones de venganza, tanto la presión arterial como el ritmo cardiaco se incrementan casi en el doble su actividad normal. Si uno alberga estos sentimientos con frecuencia, y produce estos estados insanos, con el tiempo, no sólo genera estrés sino que también puede desencadenar en algún daño cardiovascular.
Sin embargo, no todo es tan nefasto y como es de esperar, al provocar en uno mismo las emociones opuestas, se revierte ese estado en el organismo: si se piensa, por el contrario, y se imagina que se perdona, los ritmos vuelven a normalizarse.
Así que ya sabes no sólo no debes albergar sentimientos de ira por tu propio bienestar emocional –y espiritual- sino que también por tu salud física. Es decir, si das cabida a estas emociones negativas estarás enfermando tus dos corazones –el inmaterial y el físico-.
Es la ley del boomerang, toda acción produce su reacción. Conclusión personalísima: realmente somos lo que pensamos y lo que sentimos.
4 Comentarios

toda reacción tiene su explicación o un porque… y el rencor puede que sea producto de no entender situaciones que ocasionan dolor. Este ¨”no entender” básicamente es el sentimiento de culpa hacia el producto o lo que sentimos que fue lo que produjo este dolor… eso es para mi el rencor.
yo creo que la solución para el rencor debe ser algo como entender lo que te hace sufrir… el porque del odio.. que es lo que hace que te sientas así hacia lo que odias.que es lo que sientes que es injusto… luego expresarlo..vivirlo de una forma pasiva…no dejándose llevar por el sentimiento de odio y produciendo mas dolor.. sino escribiendo, llorando, hablando, dibujando… bueno y habrá otros que uno siente que así no los puede solucionar, que son más grandes, tan grades que con escritos, conversaciones, etc. uno sienta que no llega a nada porque tal vez la situación de dolor persiste, la injusticia reina aún, el daño es irremediable… ahí ya son soluciones que conllevan acciones mas puntuales..digo! no que van a destruir o vengarse (siempre hay que evitarlo en lo posible)
El rencor siempre perjudica. Por tu salud, no lo consientas. La aceptación de que cada uno es como es y no como nos gustaría
que fuera. Pobre, si no puede ser de otra manera bastante
desgracia tiene. si uno no tiene simpatía, ¿qué culpa tiene?,
si uno no sabe quitar hierro al asunto ¡qué culpa tiene?,
si uno se cree el centro del mundo, al que todos tenemos que
adorar y aunque pase el tiempo no puede cambiar ¡qué culpa
tiene! Con estar ofendidos sólo demostramos estar afectados.
Hay que intentar dar una solución al problema, que aunque no sea del todo verdadera, sí al menos te aporte paz, y sea “socialmente” correcta. El desconcierto del que desencadena el odio será tal que no sabrá si es realidad lo que ve, ya que la inyección de rencor suministrada no tuvo los efectos esperados. En otras palabras, hay que intentar arreglar la situación por parte de uno lo mejor que se pueda, sin esperar nada a cambio. No hay que esperar nunca amor de parte de aquel que suministró odio.