
Una de las alternativas que se tienen no sólo cuando se tienen músculos contracturados sino también cuando, por ejemplo, una zona determinada del cuerpo ha quedado dolorida por una intervención quirúrgica, es la de someterse a sesiones de masajes.
Daniel Hinshaw, especialista norteamericano ha asegurado al respecto que los masajes pueden ser tan efectivos como la mofina para aquéllos que experimentan intensos dolores.
Para citar un caso, se puede mencionar un reciente estudio que se realizó sobre 605 personas, las cuales recibieron sesiones de 20 minutos de masajes además de la medicación post quirúrgica. Estos individuos experimentaron un gran alivio con un día de antelación en comparación con aquéllas personas que sólo habían recibido las medicinas.
Es decir que los masajes no sólo reportan placer, sino que, en ocasiones, hasta son medicinalmente necesarios.
Veamos otros beneficios que aportan –según se ha comprobado en distintos estudios-:
-En pacientes con cáncer, los puede ayudar a reducir los cuadros de depresión y ansiedad, el dolor, las nauseas y la presencia de fatiga.
-Calma a los niños, sobre todo a los que presentan trastorno por déficit de atención con hiperactividad (conocido por sus siglas TDAH). Un grupo de niños que recibió, cada semana, dos sesiones de sólo 20 minutos, mostraron un comportamiento mucho más tranquilo en la escuela.
-Alivia los dolores crónicos de cabeza. Quiénes padecen migrañas han asegurado experimentar alivio tras sesiones regulares de masajes en hombros y cuello.
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