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El condón o preservativo, el método anticonceptivo más conocido

El condón o preservativo, el método anticonceptivo más conocido

El método anticonceptivo más conocido, y quizá el más usado y popular, es el preservativo. Si hace unos días estamos tratando, desde diversos puntos de vista, la anticoncepción y tratando de ver, aunque sea de manera introductoria, sus distintos métodos, características y ventajas, en este post te propongo delinear un ABC sobre el condón o preservativo masculino.

Aunque la "idea del preservativo" se remonte a tiempos históricos (se cree que los egipcios, por ejemplo, empleaban fundas hechas con pieles de animales para evitar contagio de enfermedades de trasmisión sexual), el condón, tal cual lo conocemos en nuestros días, es relativamente nuevo.

El preservativo está elaborado a base de látex, gracias a que este material se lo considera eficaz, resistente y más cómodo. Por lo general, pueden venir con ciertos lubricantes para facilitar la penetración. Su función básica es, aunque parezca innecesario decirlo, evitar que el semen llegue a la vagina y fecunde al óvulo. Veamos entonces cómo colocarlo de manera apropiada.

En principio, el preservativo debe colocarse cuando el pene esté en erección, y siempre al inicio de la relación (antes de cualquier tipo de "juego" o contacto genital de cualquier índole). Además, debe usarse uno por cada relación, y luego, desecharse inmediatamente.

Para colocarlo, se debe presionar levemente la punta del condón (también llamado depósito, ya que allí quedará el semen) para evitar que quede aire en su interior. Luego, se deberá desenrollar hasta la base del pene erecto.

Si no se desenrolla con facilidad puede deberse a que su tamaño no es el adecuado o que esté en mal estado, siempre y ante la menor duda, es mejor desecharlo y optar por otro nuevo (para evitar roturas o imprevistos).  Ten cuidado de no pellizcarlo ni dañarlo.

Ni bien terminada la relación, justo antes de que el pene pierda su erección, es necesario retirarlo con cuidado y desecharlo.

Otra cuestión a tener en cuenta es el lugar en donde se conservan los condones antes de ser usados: hay que protegerlos del calor, la excesiva humedad o la luz para evitar que se deterioren. Lugares poco recomendados para llevarlos son los bolsillos de los pantalones o las guanteras de los coches (donde algunos hombres suelen guardarlos), ya que éstos son lugares donde el excesivo calor puede estropearlos.

Por otro lado, puede darse el caso de sufrir alergia al látex, en el cual se podrá optar por condones que se fabrican de otras sustancias alternativas, como puede ser el poliuretano u otras resinas sintéticas.

La eficacia de protección del preservativo se calcula entre un 88 y 96 por ciento. Si se combina con otros métodos, como pueden ser los espermicidas, su eficacia puede llegar al 100 por ciento. Es necesario ser conciente a la hora de usarlo, tomar los recaudos antes mencionados necesarios y tener cuidado de que no se produzcan roturas durante la relación.

Además de ser fácil de conseguir (lo compras en cualquier farmacia) y de colocar, es el método "de corta duración" más empleado, que impide la concepción y protege contra la trasmisión de enfermedades sexuales, entre ellas, el Sida.

Vía Zitre

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  • PATRICIA DEL CARMEN SANTIAGO NUCAMENDI

    forma para conservar en buen estado los condones