
Si tú eres de aquellas personas que trabajan en una oficina y deben permanecer durante tiempos prolongados frente a un ordenador, o en posiciones inmóviles, seguro que al llegar a tu casa te sientes no sólo cansado sino también contracturado, con tensiones y dolor en el cuello, hombros y espalda.
Para tratar de revertir o apaciguar esta situación estresante veamos algunos consejos provenientes de prácticas milenarias orientales que tiene para brindarnos Natalia Sanmartín Gil, instructora en Yoga argentina:
*Respiración completa y rítmica: bastará con conseguir acceder a un lugar más tranquilo, sentarse cómodo y verificar que la espalda esté recta. Luego, asegúrate de que tus hombros y brazos estén relajados y sueltos, sin tensiones. Inspira por la nariz contando hasta cuatro –segundos-, de forma tal que el aire llene bien tus pulmones. Retiene el aire por otros cuatro segundos y exhala librando el aire por ambas fosas nasales, en otro lapso de cuatro segundos. Esta práctica permite respirar de forma completa, con ritmo 1 – 1 – 1.
* Grivavartênásana (semi relax de pie): De pie con las piernas ligeramente separadas, una respiración normal y regular, y el cuerpo inmóvil. En esta posición lleva la cabeza hacia atrás y haz una rotación completa para cada lado. Finaliza con la cabeza hacia atrás y haz una pequeña elevación de hombros, de este modo, sentirás una especia de “escalofrío de descarga”, que se propaga desde la columna hacia los brazos, y te ayuda a liberar tensiones y contracturas.
* Báhuvartênásana (rotación de los hombros): Rota lo más que puedas tu hombro derecho, comenzando hacia delante, súbelo hasta que toque tu oreja y luego llévalo hacia atrás. Mientras éste desciende, comienza la rotación en el izquierdo, y sigue los mismos pasos, alternando un hombro y el otro. Luego de unos segundos, invierte el sentido, es decir, en lugar de empezar hacia delante, comienza hacia atrás, y así sucesivamente.
(Sería ideal que pudieses practicarlos en algunos lapsos durante tu jornada laboral, sino también puedes hacerlo en tu casa, una vez bañado antes de acostarte o también al levantarte)
Vía Infobae.com