24 de octubre de 2009 Creado por Azulina

¿Conoces el movimiento “Slow Food”?

slow-food

A modo de contrapartida a la “Fast Food” (comida rápida o chatarra), hace unos cuantos años surgió un movimiento llamado “Slow Food“, una forma contraria de concebir la alimentación que apuesta por el tiempo en la preparación y consumo de los alimentos de forma tradicional y particular.

Esta “filosofía” distinta de alimentación, que ya lleva unas dos décadas de vida, busca recuperar sabores ya casi olvidados, proteger la biodiversidad y a algunos alimentos que hoy están casi en “peligro de extinción”.

Lo cierto es que desde la “moda” del “fast food“, detrás de la cual hay grandes empresas multinacionales de la alimentación que se han basado más en crear productos de bajo coste y forma rápida, además de una uniformidad global en los sabores y servicios, la alimentación natural, clásica y sana ha sido un tanto olvidada.

Y este olvido de los valores tradicionales han hecho no sólo que la nutrición se descuide sino también potenciado un modo de vida rápido, ligero y poco saludable, el fast live.

Desde 1989 que nació el movimiento Low Food: su fundador fue un italiano llamado Carlo Petrini y surgió como respuesta clara a esta tendencia contraria del Fast Food. Hoy en día, existe la asociación Slow Food, sin ánimo de lucro, que cuenta con más de 1000.000 personas en más de un centenar de países del mundo, cuyo logo representativo es un caracol.

Esta Asociación internacional profesa una filosofía de la “vida pausada” y mas conciente, que busca recuperar la cultura culinaria y enológica, el brindar más información sobre lo que se come y bebe, el buen gusto y placer, y, como se dijo, la recuperación de la biodiversidad.

Los seguidores del Slow Food se oponen a la estandarización del gusto de las cadenas alimentarias del fast food, reivindican el poder degustar y deleitar los alimentos sanos y naturales, el conocer las especialidades autóctonas de las diversas regiones y el fomento la producción artesanal de los alimentos.

Slow Food es financiado por sus propios miembros y destina partidas para proyectos concretos que tienen por finalidad proteger los más variados alimentos, las regiones donde se cultivan, los métodos tradicionales de elaboración, los cultivos y las especies, los productos y los lugares donde se degustan, etc.