
Ya es sabido que el exceso de estrés menoscaba el estado general de salud en un individuo, sin embargo, recientemente un grupo de investigadores pudieron dilucidar cómo es, en específico, este proceso. Se concluyó que el estrés modifica en especial una proteína que está directamente relacionada con el sistema inmunológico.
Dicho de otro modo, el estrés produce una baja en las defensas del cuerpo que trae aparejado una mayor vulnerabilidad ante ataques externos e internos, la cual puede resultar en una determinada enfermedad.
Esta investigación que fue publicada en Proceedings of Nacional Academy of Sciences, apunta en específico a dicha proteína que se denomina Osteopontina (OPN), la cual se sabe que está relacionada con diferentes procesos celulares.
Según lo publicado, “los períodos prolongados de estrés, como por ejemplo lo que pasan los astronautas viviendo en condiciones de microgravedad, hacen que los linfocitos o glóbulos blancos que se encargan de pelear contra las enfermedades mueran en grandes cantidades. Como consecuencia, el sistema inmune del organismo pierde masa y comienza a atrofiarse”.
Este proceso no sólo hace que alguien sea más vulnerable a las infecciones bacterianas y a enfermedades de origen virósico, sino que también puede hacer que se originen procesos autoinmunes (aquéllos en los cuales el organismo se enferma a sí mismo, como por ejemplo, la aparición de tumores malignos).
El objetivo de este tipo de estudios no sólo apunta a conocer mejor al cuerpo humano y su funcionamiento, sino que también se busca encontrar soluciones: “Actualmente –advierten los autores de la investigación, en los Estados Unidos- estamos tratando de hallar un anticuerpo que pueda remover a
Vía Yahoo.com.ar