Un rumor me ha llamado la atención: según se dice por ahí el gobierno de Nueva York estaría considerando colocar cintas para caminar en los subtes de la ciudad. Al parecer, siempre se puede hacer más para incentivar un estilo de vida más saludable y activo de sus ciudadanos, y en esta materia Nueva York sigue sumando puntos.
El tiempo de espera de los subtes no tendría entonces porque ser tiempo muerto o un periodo parado o sentado sin hacer nada: también podría utilizarse para quemar calorías y ejercitar un rato. No suena mal, sólo que no me parecería muy recomendable para los oficinistas, ejecutivos de grandes empresas o trabajadores que tienen que guardar la buena presencia en sus lugares de trabajo: sólo si dispusiera de algo de tiempo previo y de un baño con ducha en mi oficina accedería a subirme a la cinta en el subte (y peor aún, si es en verano.
De cualquier modo, la intención de sumar por el bienestar de las personas es válida. Ya Nueva York viene tomando distintas medidas en pro de la salud de sus ciudadanos: desde el 2003, está prohibido fumar en lugares públicos y restaurantes, y más recientemente, el año pasado, se reglamentó para librar de grasas trans a los productos alimenticios de los Fast food y demás lugares de comidas.
De modo similar, por ejemplo, se han colocado stands de venta de frutas y vegetales en áreas públicas o incluso es también posible adquirir preservativos gratuitamente en los baños públicos de la gran ciudad, como medida para ayudar a la prevención del Sida.
Añadir un comentario
