Mieloma múltiple, definición y hábitos para combatirla

Células del mieloma múltiple

El cáncer puede atacar a cualquier persona y no hay parte del cuerpo que se libre de su azote, ni siquiera la sangre. A diferencia de la leucemia, que afecta a directamente a la sangre, la mieloma múltiple afecta a las células plasmáticas, las mismas que necesitamos para combatir las enfermedad. Esto ocurre debido a que provoca que se creen y multipliquen más rápido de lo normal. A simple vista puede ser bueno, pero la verdad es que este crecimiento anormal del número de células plasmáticas solo provoca que los huesos que contengan médula ósea generen células cancerígenas. Debido a ello es posible que aparezcan tumores en diferentes partes del cuerpo.

Causas y síntomas de la mieloma múltiple

Por desgracia, este cáncer no tiene un origen claro. Debido a ello resulta difícil poder determinar qué hábitos o rutinas diarias pueden ser de riesgo para sufrir este cáncer de la médula ósea. Los síntomas de esta enfermedad son variados, pero siempre tienen como factor en común la fatiga y los dolores de hueso. El primer problema que presenta el paciente que sufre esta enfermedad es una anemia fuerte, puesto que estas células cancerígenas atacan a los glóbulos rojos, provocando que el hierro en sangre disminuya y entonces aparezca la fatiga, el cansancio e incluso dificultades respiratorias.

Este cáncer siempre está presente y aunque puede avanzar más o menos rápido, la persona que lo sufre lo padece el resto de su vida a no ser que logre un trasplante de médula ósea. Durante la enfermedad es común que existan dolores de huesos y que estos se pueden fracturar con mucha facilidad. Otro síntoma es el entumecimiento de extremidades y la pérdida de fuerza. Por eso en la mayoría de los casos los pacientes reciben quimioterapia para poder disminuir estas molestias y así reducir las posibles roturas de huesos durante el transcurso de la enfermedad.

Cambiar de hábitos

Cada vez que una persona se enfrenta a la quimioterapia tiene los mismos síntomas, en los que las náuseas, los vómitos y la pérdida de peso son casi inevitables. Para estos casos hay que cambiar de hábitos en general durante el día a día. Tras recibir una sesión de quimioterapia estamos unos días sin fuerzas y con fatiga mientras intentamos superar las náuseas o los dolores de cabeza. Pero hay una solución que puede ayudar a controlar estas dolencias, algo tan simple como los pasatiempos o las manualidades.

Numerosos estudios han demostrado que los pacientes que ocupan su mente y su tiempo en pasatiempos logran reducir las náuseas hasta un 50% y los dolores de cabeza desaparecen. Así que tras recibir una sesión de quimioterapia es vital cambiar esos hábitos rutinarios de quedarse descansando y soportando las molestias para sacar un poco de fuerza y ánimo con el objetivo de hacer cualquier manualidad para reducir así las molestias del cuerpo tras un tratamiento tan invasivo.

Quimioterapia para el mieloma múltiple

Alimentarse de forma saludable

El mayor problema de este tipo de cáncer, y de todos en general, es que el apetito desaparece por completo. ¿Quién en su sano juicio puede tener apetito si es casi imposible mantener alimento alguno en el estómago tras hacer quimioterapia? Ese hábito hay que cambiarlo y obligarnos a comer un poco. Lo ideal es ingerir algún alimento cada tres horas. No importa si comemos unos cuantos frutos secos, un poco de proteína o si ingerimos frutas y verduras. ¡Lo que sea mientras comamos!

Pensad que con los vómitos perdemos muchos nutrientes y minerales, los mismos que necesita nuestro cuerpo para poder tener fuerza y afrontar el día a día. Si a una enfermedad tan grave como este cáncer en la médula le sumamos un tratamiento invasivo y un cuerpo mal alimentado entonces ya podéis intuir que el resultado es una pérdida pronunciada de peso. También perderemos fuerza muscular e incluso tendremos que retrasar los siguientes tratamientos hasta que el cuerpo logre reponerse de la última quimioterapia. Así que aunque resulte difícil, es importante ingerir cualquier tipo de alimento y hacerlo en pequeñas dosis pero varias veces a lo largo del día. Esto ayudará a lograr que el cuerpo lo retenga y no lo catalogue como un agente extraño que debe expulsar.

Hidratarse correctamente

Si a pesar de todos los intentos resulta imposible ingerir alimentos, entonces probad con los líquidos. Un zumo contiene la mitad de las vitaminas que tiene la pieza de fruta, pero resulta igualmente recomendable. Son buenos para nuestro organismo porque permiten recuperar todos los nutrientes que vamos perdiendo a medida que avanza el tratamiento contra la mieloma múltiple. Otro alimento muy recomendable para estos casos son las cremas de verduras o el consomé. Al ser comidas trituradas ayudan a que el estómago no tenga que hacer tanto esfuerzo a la hora de digerir y por tanto resulta más fácil retenerlo. Todo ello será clave en el proceso del que necesitamos partir para combatir la enfermedad de manera saludable.

Foto: Phil and Pam Gradwell (to be)

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