¿Por qué mi hijo se orina encima?

Bebé se orina encima

Ser padres no es fácil y más si somos primerizos. Lo que antes era todo el tiempo para ti, tus hobbies, tus necesidades y tu pareja ahora se transforma en buscar la manera de cubrir las necesidades básicas de tu hijo, encontrar una forma de conciliar la vida laboral con la familiar y educarlo de la forma que sea más apropiada… o que te eduque él. Desde su primer día de vida un hijo puede enseñar un mundo nuevo a cualquier padre, como por ejemplo el fascinante reto de cambiar los pañales o el de cómo quitar los gases. Y así hasta que van creciendo y llega el momento de quitarle los pañales y enseñarle el control de esfínteres, aprendizaje que dura entre 8 o 16 semanas. Será entonces cuando nos preguntemos porqué nuestro hijo se orina encima.

¿Qué ocurre si el niño se sigue orinando encima tras esas semanas? Esa es una pregunta que se hacen muchos padres cuando ven que sus pequeños siguen haciéndose sus necesidades sin control, ya sea de forma puntual o por las noches. Muchos niños siguen mojando la cama hasta casi la adolescencia, teniendo parte de la culpa los adultos por  no darse cuenta de sus necesidades. Estas pueden ser un factor condicionante para que él, de forma inconsciente, se orine encima con el objetivo de mandarnos señales de que algo malo les ocurre.

¿Mi hijo se orina por el estrés?

Cuando pensamos en nuestra infancia automáticamente recordamos esos momentos de la vida donde no había más problema que acabar los deberes e ir a jugar con los amigos al parque. Pero ahora deteneros a pensar en esos días con exactitud. Seguro que llegáis a la conclusión de que todo no era tan bonito como llegamos a recordar de forma natural. Los dolores y los malos sentimientos los olvidábamos más rápido, pero dolían de la misma manera. Hay niños que son aprensivos y que tienen la empatía muy desarrollada, llevando a que se empapen con mucha facilidad del nerviosismo que hay a su alrededor. Si el menor ve que hay problemas en casa muy seguramente se sentirá estresado y esa tensión se manifestará en un descontrol total de esfínteres sin importar su edad. Aunque estos pequeños accidentes no solo ocurren en estas situaciones… muchos son los niños que empiezan a orinarse encima cuando sus madres se quedan en estado.

El motivo de ello es que se sienten nerviosos o no entienden qué está ocurriendo, llevando a que cada nuevo cambio en el cuerpo de la madre se manifieste en un estado de inquietud fuerte, provocando así que se genere el estrés que es capaz de provocar los problemas de esfínter. Pensad que un niño es mucho más sensible que un adulto y que aunque no lo parezca, sufre y capta el dolor ajeno con más intensidad que los padres. Para evitar estos problemas solo necesitas sentarte con el pequeño y dejar que cuente sus inquietudes, ayudándole a sentirse más seguro y reconfortado. Ya verás cómo poco a poco estos episodios van desapareciendo a la vez que el humor del niño mejora por completo.

Hijo se orina por estrés

Una situación traumática

Por desgracia, hay niños que con su corta edad han experimentado situaciones que no deberían. Quizá han estado implicados en un accidente automovilístico, han sido testigos de una escena difícil de olvidar o incluso han sufrido maltratos físicos por culpa de un familiar directo o por bullying en la escuela. Esto no solo genera estrés en el menor, sino que también puede producir agresividad y la necesidad de exteriorizar sus sentimientos de la forma más primitiva que tenemos: haciéndose sus necesidades encima. Si escucháis testimonios de padres de acogida, la gran mayoría concuerdan en que uno de los primeros problemas al que se enfrentaban con niños maltratados era su problema de orinar o defecar en los pantalones, demostrando tener un completo descontrol en lo que a necesidades básicas se trataba.

La culpa la tenían el miedo y terror que sentían pensando que en ese hogar de acogida sufrirían el mismo maltrato. En caso de que el niño no controle su esfínter por culpa de un hecho traumático, no hay que gritarle o castigarle, se le debe tratar con cariño, hablarle con un tono suave e ir felicitándole cada vez que llega a tiempo al inodoro. Con un poco de tiempo y dedicación el menor podrá superar este problema y las heridas psicológicas que conlleva.

Por problemas médicos

Hay veces que no se valora que el origen de mojar la cama por las noches es una enfermedad relacionada con la vejiga. Tanto niños como adultos pueden sufrir que los músculos de su vejiga no tengan fuerza, provocando que les resulte casi imposible aguantar las ganas de orinar y a ver cómo el hijo se orina encima. Así que si tu hijo está en un ambiente saludable y sin estrés, es momento de que valores la idea de llevarle a un pediatra y que este le derive a un especialista para hacerle una ecografía. Si resulta tener este problema, con la medicación correcta podrá decir adiós a los escapes de orina nocturnos.

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