Mariscos, algunas precauciones a tener en cuenta

El otro día comenzamos a compartir en Vitadelia algunos datos sobre los mariscos

, gustosos para muchos y posible ingrediente de cualquier cena de Fin de Año.

De todos modos, y aunque bien tolerados por la mayoría, no hay que perder de vista que los mariscos, junto con el pescado, son uno de los alimentos que más alergias y reacciones alérgicas ocasiona.

Sus propias proteínas, la histamina (una de alto poder alergénico) y el parásito anisakis son los principales desencadenantes de cuadros alérgicos tras el consumo de mariscos.

El Anisakis simplex es un parásito de unos 2 centímetros de largo, cuyas larvas viven en el conducto digestivo de muchas especies de marisco, como los cefalópodos (pulpo, sepia y calamar) y crustáceos (langostas, cangrejos). Este parásito se introduce en el ser humano al ingerir el marisco crudo, en salazón, en escabeche, marinado o poco cocinado, y puede provocar síntomas que cuadran con los de una alergia que, en ocasiones, puede ser grave.

Dentro de los síntomas más frecuentes destacan: erupción, picor cutáneo y dificultad respiratoria.

Una combinación poco feliz es la de los mariscos acompañados con vino: en varios casos, esta conjunción puede provocar dolores de cabeza o incluso, en personas muy sensibles, migrañas o jaquecas.

Esta molestia es provocada por las aminas biógenas, un conjunto de sustancias como la histamina, la tiramina o la feniletilamina, más abundantes si el marisco es poco fresco, en concentraciones que pueden resultar tóxicas para determinados individuos.

Finalmente, vale recordar que los mariscos no son recomendables para personas con problemas de ácido úrico elevado y gota, y que su nivel de colesterol varía según el tipo de marisco: los moluscos de concha contienen una cantidad equivalente de colesterol que los pescados, mientras que los crustáceos, los calamares y similares doblan la cantidad de los anteriores (100-200 miligramos por cada 100 gramos de producto).

De todos modos, hay que aclarar que la capacidad de los pescados y los mariscos de aumentar el nivel del colesterol en sangre es muy inferior a la de otros alimentos, ya que en su composición es mayor la concentración de ácidos grasos insaturados (que ejercen un efecto reductor del colesterol) a la de los ácidos grasos saturados.

Vía Consumer

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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