Mareos, causas frecuentes

Mareos en joven

Los mareos son muy comunes entre todo tipo de personas. Pueden ocurrir de forma frecuente y no siempre son una señal de algo peor, dado que hay ocasiones en las que simplemente los sufrimos de forma momentánea y después desaparecen por sí solos. No obstante, hay casos y casos, y sabemos que en algunas situaciones los mareos pueden estar relacionados con graves problemas de salud. Es conveniente, por lo tanto, que conozcamos todas las causas que pueden llevar a que lo suframos, para que sepamos cómo reaccionar y si preocuparnos o no dependiendo de cuál sea nuestro caso concreto.

Mareos, causas comunes

Para comenzar queríamos decir que ante todas las causas posibles del mareo y los síntomas recomendaríamos mantener la calma y, sobre todo, analizarnos a nosotros mismos. ¿Nos parece que los mareos están siendo demasiado frecuentes y no encontramos una causa sencilla con la que encajemos? En ese caso recomendaríamos consultar con el médico de cabecera para que nos haga las pruebas pertinentes. Lo último que querremos es no escuchar a nuestro cuerpo cuando nos está diciendo que algo malo ocurre en él. Pero si os ha dado un mareo un día y lo relacionáis de forma clara con un problema de hidratación, en ese caso no hay de qué preocuparse. Todo es cuestión de ver cada situación de la manera adecuada.

El exceso de calor es uno de los problemas más frecuentes. En verano el vértigo es común debido a la deshidratación producida por los altos niveles de temperatura. Cuando nos olvidamos de beber de forma habitual nos estamos arriesgando a sufrir estos mareos que pueden llegar a hacernos pasar ratos muy malos. En algunos casos esta condición se puede complicar si nos encontramos usando diuréticos, por lo que es muy importante ser conscientes de la importancia de mantenernos alerta para evitar estos mareos.

Las personas mayores sufren otro tipo de mareo, que no es otro que el que se produce en esos momentos en los que se sientan y se levantan de una manera muy inmediata. En ocasiones a medida que cumplimos años nos olvidamos de cuáles son las limitaciones que vamos sufriendo y esta no hay duda de que es una de ellas, resultando importante que no hagamos estos bruscos movimientos. El efecto se produce como fruto de la presión sanguínea, que puede caer de forma significativa con esta acción. Aunque es más frecuente en personas mayores no hay que descartar que también ocurra entre jóvenes o adultos de edad media.

Mareos en mujer

Como efectos de enfermedades y medicación

Si el mareo se produce en una persona diabética, es muy probable que el motivo no sea ninguno de los anteriores, sino que lo que habrá ocurrido es que el nivel de azúcar en sangre se encontrará más bajo de lo que debería. Por eso es siempre muy necesario tener un control de nuestro estado de azúcar para evitar situaciones como esta que aunque tienen una fácil solución también es cierto que pueden derivar en otros efectos secundarios, como la ansiedad.

Y hablando de ansiedad, esta también es otra de las causas del aturdimiento. Hay personas que en situaciones de crisis, en momentos en los que no son capaces de controlar sus nervios, sufren mareos como medida del cuerpo ante este tipo de situaciones. Sufrir mareos después de un ataque de pánico no tiene que deberse a nada grave ni nada de lo que preocuparse, sino que habrá sido una consecuencia del propio ataque previo.

Entre las causas frecuentes de los mareos no faltan otras enfermedades de las que ya posiblemente estemos informados. Si hemos sido diagnosticados con enfermedades como esclerosis múltiple sabremos de sobra que los mareos se pueden producir de tanto en tanto. Lo mismo se aplica en otras enfermedades, como el Parkinson. Y también puede tener una causa debida al uso de medicamentos para otros males y tratamientos.

Causas un poco más complejas

Hay algunas enfermedades menos comunes que también pueden llevar a sufrir vértigo. Es el caso de la laberintitis, lo que puede acabar teniendo consecuencias a corto plazo como la pérdida de cierta capacidad auditiva. En este mismo rango se encuentra la enfermedad de Meniere, que produce mareos y también problemas en el oído, aunque suele ser frecuente en personas que se acercan a los 50 años.

Si nos hemos mareado y hemos repasado las posibles causas, mientras pensamos qué hacer a continuación, lo más recomendable es sentarnos, poner la cabeza entre las rodillas, respirar de forma calmada, beber un poco de agua y quitarnos un poco de ropa (en la medida de lo posible) para que el efecto se reduzca. Siempre es recomendable investigar la causa de los mareos, pero no tenemos que ponernos en lo peor de primeras, sino que es recomendable ser cautos hasta que sepamos qué es lo que lo produce de forma específica. Y en cualquier caso, mucho ojo a si se repiten de forma constante o si se tratan de algo aislado.

Foto: David Goehring

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