Mantequilla, nuevas indicaciones para su consumo

Mantequilla para tostada

No hace mucho tiempo hablamos de cómo se había determinado oficialmente que los huevos ya no eran malos y que se recomendaba su consumo de forma habitual. Dijimos que los huevos habían sido liberados por fin. Y hoy ocurre lo mismo con la mantequilla. Un nuevo estudio ha determinado que no tenemos absolutamente nada que temer del consumo de este alimento que se utiliza en todo tipo de platos y culturas. Sigue sin ser tan recomendable como el aceite de oliva, algo en lo cual los españoles somos líderes, pero ya no está mal vista y la podemos introducir de vez en cuando con el objetivo de variar nuestra forma de cocinar.

Mantequilla, ya somos amigos de nuevo

No hay un escrito que nos confirme el momento en el que se comenzó a preparar mantequilla, aunque los registros indican que ya en tiempos de 9000 y 8000 antes de Cristo se utilizaba. Hay teorías que apuntan a que la primera vez que se preparó mantequilla fue, en realidad, por error. Quien consiguió crear mantequilla parece que movió demasiado la crema de la leche y observó que su estado cambiaba. En los primeros años la teoría indica que la mantequilla debió haberse preparado con leche de uno de dos posibles animales: cabra u oveja. A lo largo de la historia todo tipo de culturas se han beneficiado de las ventajas de la mantequilla, como han sido los celtas, los vikingos o los habitantes de la India. En contraposición a esto, en tiempos de los romanos se pensaba que la mantequilla era un alimento de las sociedades bárbaras y por eso hubo culturas más elegantes socialmente que decidieron no introducirla en su modo de vida.

Hoy día la mantequilla es un producto que se usa de forma habitual. No solo es utilizada a nivel industrial en la elaboración de distintos alimentos, sino que también tiene una presencia básica en la cocina doméstica. No en Europa, donde estamos más acostumbrados al aceite, pero sí en Estados Unidos, por ejemplo. El objetivo principal de usar la mantequilla en la cocina es como sustituto del aceite, sirviendo para freír y preparar todo tipo de platos. Algo que hasta ahora veíamos con malos ojos y en lo cual siempre pensábamos que los norteamericanos estaban equivocados, pero que hoy queda desmitificado.

Incluso tiene rasgos positivos

Los niveles de grasas saturadas que tiene esta manteca de la leche siempre han estado mal considerados. Pero un reciente estudio que se ha realizado en Estados Unidos desde la Universidad Tufts, ha determinado que no hay ningún tipo de riesgo para las personas que la consumen. Se descarta que la mantequilla pueda producir más riesgo de sufrir problemas de tipo cardiovascular e incluso van un poco más allá al decir que gracias a la mantequilla se está reforzando el cuerpo para que no sea tan habitual que suframos diabetes de tipo 2. En el peor de los casos los beneficios de la mantequilla no los notaremos, pero en contraposición a esto no estaremos sufriendo ningún tipo de efecto.

Usar mantequilla

A estas conclusiones se ha llegado a través de un estudio realizado en 15 países del mundo en el cual comenzaron participando más de 600 mil personas. El éxito del estudio fue tal que poco a poco se fueron sumando más pacientes hasta superar los seis millones y medio. Esto ayudó a que no solo tuviera más credibilidad, sino a que también se obtuvieran datos más concretos acerca de los casos de fallecimiento, enfermedad cardiovascular y diabetes tipo 2. A fin de tomar una referencia sobre el consumo se pidió que cada persona del estudio tomara de manera diaria un total de 14 gramos de mantequilla. En algunos de los casos se flexibilizó la ingesta del alimento para que la cantidad pudiera ser superior y así comprobar si había efectos nocivos en el patrón de la utilización de mantequilla. Incluso en el caso más extremo, que representaba un aumento de tres veces la cantidad media de mantequilla recomendada, no hubo detección de ningún efecto negativo.

Lo que sí se determinó es que, como decíamos antes, la mantequilla puede ser beneficiosa para prevenir la aparición de diabetes de tipo 2. No obstante, es importante tener en cuenta que esta afirmación, aunque real y consciente, todavía no ha sido justificada y no se conoce exactamente si es realmente un reductor de la diabetes. Es posible que haya otro factor implicado en el consumo de mantequilla que sea lo que produce el efecto para prevenir la diabetes, por lo que no deberíamos darlo todo por cerrado en ese sentido. En resumidas cuentas, lo que debemos tener en mente y recordar es que la mantequilla no es perjudicial y que podemos usarla libremente para cocinar. El aceite de oliva, como decíamos, sigue teniendo efectos más positivos en nuestro organismo, pero si os queréis dar el gusto… que no se diga.

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