Manicura peligrosa, riesgos para tu salud

Riesgos de  la manicura

Es probable que os hayáis fijado que en los últimos tiempos han comenzado a inaugurarse multitud de locales dedicados al tratamiento de las uñas. Nos ofrecen servicios para ponerlas bonitas, utilizando plantillas que les dan un aspecto realmente llamativo con colores y decoración muy variada. Los precios no suelen ser muy elevados y es habitual que siempre haya mujeres esperando o disfrutando del servicio. ¿Pero cuál es el aspecto negativo? El problema radica en que en una gran parte de los casos estamos hablando de una manicura peligrosa, una que no pasa los controles de higiene exigibles y que tampoco está gestionada por personas que disponen de una preparación adecuada. Son negocios que actúan desde las sombras, normalmente prestando poca atención a los detalles y sin preocuparse de ninguna forma de sus clientes. ¡Hay que tener cuidado!

Manicura peligrosa en España

Como decimos, hay todo tipo de centros dedicados a la manicura. Unos se caracterizan por la profesionalidad de sus servicios, aunque sus precios no son precisamente reducidos. Otros se gestionan en locales pequeños, mal ventilados, con utensilios de baja calidad y donde la comodidad escasea. Su punto a favor, con lo que atraen a los clientes, radica en el precio. Son centros muy económicos y suele ser frecuente que sus responsables, así como las empleadas que trabajan en ellos, sean de procedencia asiática. Desgraciadamente, aunque hay excepciones, este tipo de centro es el principal representante de lo que puede considerarse una manicura de riesgo.

Debido a esta situación, nuestro primer consejo es que seáis muy prudentes sobre lo que significa acudir a estos servicios de manicura que no están homologados ni controlados de ninguna manera. Es cierto que pueden ser un reclamo por su bajo precio y que quizá nos confiemos por ver que hay mucha gente dentro, ¿pero nos vamos a arriesgar a sufrir un problema de salud solo por el ahorro económico que puede suponer? En nuestro caso os recomendaríamos que hagáis el esfuerzo de ir a un servicio de manicura más caro y de garantías o que optéis por una de dos opciones alternativas.

La primera es que vosotras mismas, con una amiga o familiar, os hagáis la manicura en casa siguiendo algún curso o aprendiendo de una persona que sepa hacerlo. La segunda supone la contratación de una profesional independiente entre las muchas que hay en el mercado. Pueden tener titulación, aunque sea en forma de cursos, y al menos nos garantizan una mayor confianza en términos de higiene. Estas profesionales cuidan mucho cada uno de los servicios que proporcionan porque saben que la satisfacción de sus clientes es primordial para que su popularidad aumente con el boca a boca.

Consecuencias posibles

Los expertos recomiendan que para evitar una manicura con peligro nos fijemos en una serie de factores que pueden tener lugar en todos los centros. Nos tenemos que fijar en que antes de cada uso los instrumentos que utilizan las profesionales de estos centros son esterilizados de forma adecuada. Si vemos que en un centro pasa cliente tras cliente por la mesa de alguna de las chicas de la tienda y entre cada persona no hay ningún tipo de proceso de esterilizado, entonces deberíamos salir de él lo antes posible, puesto que si nos quedamos nos estaremos arriesgando a distintas situaciones negativas.

Hacerse la manicura

Durante el servicio hay que fijarse en que no se realizan ciertas acciones. Una de las más frecuentes es llevar a cabo un limado excesivo de la parte superior de las uñas. Al hacer esto lo que estamos provocando es que se queden con menos protección y que las uñas sean más vulnerables a distintos problemas. Además de esto también hay que asegurarse de que no se produce el eliminado de la cutícula, algo que se ha producido en muchos casos y que tiene complejidades de muy diversos tipos.

¿Qué puede pasar si no tenemos suerte? Los dermatólogos piden que seamos conscientes del riesgo que existe en una manicura arriesgada sobre terminar con infecciones que han producido ciertos hongos a través de las uñas. También podemos sufrir otras infecciones, dado que si no se esterilizan las herramientas y la persona que ha estado antes tiene algún problema infeccioso, podemos llevárnoslo de rebote solo por hacernos una manicura. Es importante que seamos conscientes de estas consecuencias y que también tengamos en cuenta otros problemas, como el daño que se produce en las uñas en algunos servicios cuando las personas que los dan no son suficientemente cuidadosas.

En general, como decíamos antes, nosotros os recomendamos que tengáis mucho cuidado con la manicura peligrosa, ese tipo que podemos encontrar de forma económica, pero que no nos proporcionan ningún tipo de garantía. Nunca sabemos lo que puede llegar a pasarnos solo por intentar ahorrar algo de dinero y luego nos tendremos que enfrentar con el arrepentimiento y los dolores. Así que es mejor que nunca nos arriesguemos.

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