Los tres errores más frecuentes en quienes comienzan a correr

woman running in summer

El running es una tendencia que se está consolidando en todo el mundo: cada vez más personas deciden comenzar a correr. Si eres uno de ellos, este post te podrá ser de gran ayuda, ya que intentaremos ver los tres errores más frecuentes que realizan quienes se inician en el running.

Elegir el ritmo equivocado

El ritmo, al comenzar, en muy importante: para que el cuerpo se acostumbre gradualmente a la nueva actividad, será importante tener presente el tema del ritmo. Uno de los errores más frecuentes es comenzar a correr muy rápido, lo que lleva a fatiga y a desencanto.

El comenzar a correr muy rápido trae los siguientes problemas: reduce el tiempo total de la actividad, ya que uno se cansará más rápido; aumenta las sensaciones de ahogo, las molestias y el riesgo de sufrir lesiones. Además, y no menos importante, no permite que el cuerpo y el organismo se vayan adaptando gradualmente a las nuevas exigencias físicas.

Los primeros meses habrá que tener esto en mente y comenzar a un ritmo suave, para luego sí, a medida que se aumenta la resistencia, ir aumentando la velocidad paulatinamente.

Si bien no hay un ritmo general, que sea viable para todos, ya que dependerá de cada persona, hay una premisa que te puede ayudar: los expertos dicen que el ritmo más apropiado para correr es aquel que te permita mantener una conversación sin agitarte.

Hacer demasiado

Además de correr muy rápido, el corredor que recién se inicia tiende a invertir en la actividad demasiada energía. Es decir, quieren empezar con todo y no solo le ponen demasiada energía, sin medirla, sino que también quieren hacer todo ya en la primera vez.

El entrenamiento, como se dijo, debe ser gradual y debe respetar las condiciones físicas del sujeto, e ir superándolas, pero muy de a poco.

Ignorar las molestias

Otro problema suele ser que en su afán por avanzar, el principiante no escucha lo que su cuerpo le dice, o no le presta atención a las molestias o dolores que pueden surgir. Aquí se donde entra el dolor, las lesiones y, a fin de cuenta, los retrasos en el progreso.

Una cosa es entrenarse esforzándose, y otra cosa ya, sufriendo y desgastándose. Si bien el cuerpo se adapta y va progresando, como en todo, este progreso es paulatino.

Suele suceder que los corredores principiantes aún no tienen la experiencia suficiente como para reconocer una molestia poco riesgosa de una molestia que puede convertirse en una lesión de importancia. El esfuerzo tiene que ser realizado de manera inteligente, permitiendo que el cuerpo asimile los entrenamientos que se realizan, de a poco.

Sentir incomodidad en determinados entrenamientos es aceptable (aunque en principiantes debería reducirse al máximo) , pero de ninguna manera tienes que pensar que correr con un dolor en las rodillas, tobillos o cualquier parte del cuerpo es normal.

Probablemente, estos dolores sean los anuncios que te da tu cuerpo para que entiendas que estás haciendo algo mal. Son los dolores que debes aprender a escuchar para evitar lesiones.

 

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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