Los ritmos circadianos regularían la protección y regeneración de la piel

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Para lucir una piel sana y lozana por más tiempo es también necesario respetar las horas de descanso y, en lo posible, la noche para dormir. Es el reloj biológico interno (los ritmos circadianos) el que regula los momentos de protección y de regeneración de las células de la piel, según destacó una investigación realizada por el Institut de Recerca Biomédica (IRB) y el Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona.

Este trabajo, publicado en la última edición de la revista especializada ‘Cell Stem Cell‘ es la continuación de una primera parte realizada en 2011, y fue capaz de detallar lo que sucede, hora a hora, en la piel.

Por la mañana, las células madre se preparan para protegerse de la luz ultravioleta, mientras que por la tarde se duplican para proporcionar al tejido nuevas células para su regeneración” y, durante la noche, estas nuevas células realizan el proceso de especialización que les permitirá desarrollar su función de barrera de la piel, explicó Salvador Aznar-Benitah, principal autor del trabajo.

De esta forma, la piel se modula de manera natural para protegerse y proteger al organismo de los “factores ambientales nocivos“, como son la luz ultravioleta, las bacterias y virus, que en ciertos casos también presentan un comportamiento circadiano propio.

Si bien se desconoce con exactitud los factores que llevan a establecer el ritmo circadiano, el experto señaló que el más importante ha de ser “el cambio en la luz durante el día y la noche“, además de otros como los cambios de temperatura o la ingesta de alimentos.

No sabemos bien qué factor es predominante para regular el ritmo circadiano de las células madre de la piel“, reconoció el investigador, ya que además no se puede descartar que las células tengan un reloj propio que no esté ligado a cambios de luz, temperatura o metabolismo.

Según detalló Aznar-Benitah, cuando el reloj biológico no funciona bien, las células madre de la piel pierden su capacidad regenerativa y el tejido va envejeciendo, una circunstancia que se va incrementando con el paso del tiempo, y que si se le suma otros factores como el abuso de ciertas sustancias como el alcohol, el tabaquismo y demás, puede ser aún más notorio.

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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