Los implantes dentales: la solución a la pérdida de los dientes

Cuando se pierde un diente, los problemas no solo llegan a nivel de salud. En el sentido estético el afectado puede sufrir bastantes complejos. Una situación que se agrava cuando no solo se pierde una pieza, sino varias.

Lo más habitual es que la pérdida de una pieza dental tenga su origen en un accidente de tipo traumático, una caries o una dolencia periodontal. Cuando la causa es una de estas dos últimas, esta pérdida se puede evitar con unos hábitos de higiene dental correctos.

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¿En qué consiste un implante dental?

Todos los dientes constan de dos partes. Una es la corona, que es la parte visible, y la otra es la raíz. La corona aparece recubierta de un esmalte blanco, mientras que la raíz se extiende de la mandíbula a la superficie de la corona para sostenerla.

El implante dental es una raíz artificial que se coloca para que sostenga una corona artificial, de forma que este conjunto pueda realizar las funciones de un diente natural. Resulta más que evidente la importancia de que dicho implante tenga una buena calidad y se coloque correctamente.

Para poder disfrutar de una absoluta tranquilidad en este aspecto, lo mejor es acudir a un centro de profesionales de confianza como los que se pueden encontrar en las clínicas de iDental, donde miles de pacientes ya han disfrutado de sus excelentes servicios y tratamientos.

Gracias al titano, una pieza artificial es perfecta para sustituir a una natural

Una pieza tan importante como un implante dental tiene que ser de alta calidad. Para lo cual este tiene que estar elaborado principalmente por titanio, un material de tipo bio-compatible. Existen estudios que han confirmado que el titanio aporta resistencia y durabilidad, y además, presenta una propiedad única que hace posible su integración directa con el hueso (lo cual se conoce como osteointegración).

Hoy en día no hay prácticamente nadie que no pueda colocarse un implante dental. Pues bien, para cada caso determinado, existe una clase de implante dental. Además, las técnicas quirúrgicas son más avanzadas cada vez. Esto, en conjunto con la existencia de los injertos óseos, hace posible que el tratamiento se pueda realizar sin ningún tipo de problema. Tanto es así que se ha podido comprobar que el éxito de los implantes dentales está entre en un 95% y un 98%.

Apenas existen problemas para ponerse un implante dental

Otra ventaja del titanio es que no presenta prácticamente problema alguno para los pacientes. No se ha observado ningún caso de alergia a este material. Tan solo ha habido problemas con las personas afectadas de enfermedades crónicas debilitantes no controladas, como los diabéticos no controlados.

Cuando se realiza una intervención quirúrgica, existe siempre un riesgo de infección sobre el área a tratar. No obstante, esta normalmente ocurre por el hecho de que el paciente no ha seguido las indicaciones posquirúrgicas.

¡Evita las infecciones! Haz caso a tu cirujano

Este riesgo puede ser erradicado completamente si el paciente sigue las recomendaciones que le haya dado su cirujano. Estas pueden consistir en una profilaxis antibiótica, una higiene oral correcta y un control profesional rutinario.

Un implante dental requiere incluso menos cuidados que una piza natural. Solo se necesita cepillar este con normalidad, y un control periódico del dentista. De hecho, las piezas dentales pueden durar incluso más de veinte años.

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