Lo bueno y lo malo del té blanco

El

es una de las infusiones más consumidas ante síntomas de alguna enfermedad. También es consumido como una bebida entre comidas o como desayuno, en todos los casos, siempre nos cae bien tomar un té.

El más conocido es el té que se hace con la planta Camellia Sinensis, el más difundido a nivel mundial y el clásico de los ingleses. Sin embargo, existen muchas variedades de té, como el té rojo, el té verde, el te amarillo, el té negro. En este caso, vamos a hablar del té blanco, uno de los tipos de té más amado y, a la vez, más criticado por algunos de sus posibles efectos secundarios.

Cuando las hojas del té están brotando, se recogen aquellos brotes más jóvenes, que aún se encuentran cubiertos de un corto vello blanco y están llenos tanto de energía como de nutrientes.Es por ésto que el té blanco es conocido como el Yinzhen (agujas de plata) un producto exquisito y saludable.

Cuando ya se recolectó el té blanco se deja evaporar el agua de las hojas, se secan al aire y al sol para, de esta forma, mantener intactas todas sus propiedades.

El té blanco es 100% más eficaz que el té verde porque contiene tres veces más polifenoles: se trata de un potente antioxidante. Este antioxidante es muy conocidos por aumentar las defensas del organismo y neutralizar la actividad de los radicales libres.

Efectos secundarios

El té blanco genera muchos beneficios sobre la salud, pero también puede ocasionar efectos secundarios sobre los nervios. Es recomendable saber que, si sufres de ansiedad, esta infusión puede aumentarla.

La xantina es una sustancia que contiene el té blanco, ésta le brinda a la infusión un efecto estimulante del sistema nervioso. Por este motivo, puede ser perjudicial en personas que sufren de ansiedad, ya que aumenta su estado nervioso.

No se aconseja que consumas té blanco si sufres de hipertensión arterial porque también puede aumentarla. Algunos de sus componentes actúan directamente sobre la presión, aumentando la ansiedad y el nerviosismo. Esta alteración de los nervios podría ocasionar indirectamente un aumento en la presión arterial.

Vía:

te.innatia.com

 

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Acerca de Daniela Deicas

Comunicadora social, periodista, trabajadora en varios rubros, redactora por naturaleza... Siempre buscando más, de eso se trata.

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