Lesiones de running: recomendaciones para evitarlas

Lesiones de running más comunes

Las lesiones de running son mucho más frecuentes de lo que podamos creer. Aunque esta se trata de una práctica deportiva muy sana y recomendable no está exenta de riesgos y conviene tener cuidado con la forma en la cual lo llevamos a cabo. Como ya hemos mencionado en algunas ocasiones, hay que tener una serie de fundamentos en cuenta que nos permitirán evitar lesiones y disfrutar de la actividad. ¿Pero cuáles son las lesiones más frecuentes y qué podemos hacer para evitarlas?

Lesiones de running demasiado comunes

Antes o después, si no tenemos cuidado cuando corremos, es posible que terminemos sufriendo algún tipo de lesión. Si bien es común, esto no significa que no tengamos que trabajar para ponerle remedio. Una de estas lesiones es la fascitis plantar, que se produce debido a que no estamos tratando bien la planta del pie, principalmente porque seguro que nos hemos negado a comprarnos un calzado en condiciones para esta práctica. Tendremos que aplicar hielo, hacernos masajes y mejorar nuestro calzado para que podamos recuperarnos. Si tenemos la lesión demasiado grave es posible que durante unos días necesitemos utilizar un vendaje, aunque esto será algo que se tendrá que ocupar de recomendaros vuestro médico.

La tendinitis rotuliana también es frecuente, más de lo que nos gustaría. En este caso esta lesión se produce debido a varios factores, pero una vez más el mal calzado tiene parte de la responsabilidad. También hay otras acciones que nos llevan a la lesión, como que hagamos malas cargas, que no hayamos calentado de forma adecuada o que estemos corriendo sobre una superficie excesivamente dura de forma continuada. Para evitar que nos ocurra tendremos que no sobreentrenar ningún músculo y poner solución a todo lo dicho antes, mientras que la recuperación implica llevar a cabo un tratamiento que haya sido pautado por el fisioterapeuta y hacer reposo el tiempo necesario.

Otro tipo de lesiones a las que enfrentarse

La periostitis tibial es otra de las lesiones que nos pueden ocurrir cuando hacemos running de forma habitual. Lo que ocurre es que la membrana que tenemos todas las personas recubriendo la tibia se inflama debido a que corremos por superficies muy duras, a que hemos sufrido una hiperpronación o a que tenemos un calzado que no es demasiado adecuado tal y como hemos mencionado en algunos de los ejemplos anteriores. Una de las formas más importantes para que no suframos esta lesión es consiguiendo que la zona en la cual tiene presencia siempre se mantenga dentro de un rango de flexibilidad adecuado y sin altos niveles de carga. Si ya la hemos sufrido lo que podemos hacer es sacar partido a tratamientos de frío pensados para ello y comenzar un proceso de recuperación que requerirá un entrenamiento físico personalizado.

Lesiones de running y dolencias

Por supuesto, el esguince de tobillo todavía no lo habíamos comentado, pero se trata del problema que más frecuencia tiene cuando hablamos de lesiones al practicar esta actividad deportiva. Cuando llevamos a cabo movimientos erróneos con las articulaciones los esguinces son frecuentes y aunque pueden producirse en varias zonas, el de tobillo es el más normal al referirnos al running.

Evitar los esguinces, por suerte, es más fácil de lo que podemos imaginar. Lo primero que deberemos hacer será no correr por superficies que sean demasiado complejas en términos de obstáculos. Tan malo para las piernas como usar superficies duras es correr sobre superficies llenas de elementos que nos pueden llevar a realizar un mal movimiento. Además de esto, es fundamental que sepamos dónde ponemos los pies en cada momento. Saber dónde pisamos nos evitará más de una lesión. Y si no podemos evitar el esguince solo habrá que tener un poco de paciencia y calma, porque la recuperación no es compleja. Habrá que aplicar frío, pasar por un proceso de rehabilitación y usar antiinflamatorios que evitarán que el dolor aumente.

¿Más lesiones que podemos encontrarnos?

En el caso de las mujeres hay que hablar sobre el problema de incontinencia urinaria al que se enfrentan las mujeres debido a que el efecto de la carrera lleva a cabo la debilitud del suelo pélvico femenino. Para poder evitar que esto se convierta en un importante dolor de cabeza, es recomendable que hagamos ejercicios hipopresivos que fortalecerán nuestra musculatura y nos evitarán problemas derivados. Si ya hemos sufrido estos problemas de incontinencia lo que habrá que hacer será optar por un plan de entrenamiento que nos ayude a recuperar la estabilidad y que nos encontremos sanas de nuevo.

Con esta información queríamos poneros en sobre aviso de algunas de las lesiones de running principales que se suelen sufrir, pero hay muchas otras con las que también debéis tener cuidado. Para evitarlas os remitimos a los consejos fundamentales, a usar un buen calzado, no excedernos con el ejercicio y tener siempre en mente que ante cualquier aviso de lesión deberemos actuar con rapidez para que la situación sea lo menos grave posible.

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