Lesiones de rodilla: información de las más frecuentes

Lesión de rodilla

Para quienes hacen deporte las lesiones de rodilla pueden ser una absoluta fatalidad, puesto que les impedirán continuar con el ritmo de entrenamiento tal y como lo han afrontado hasta ese momento. La actividad que llevemos a cabo, la condición de salud de nuestros huesos y la edad que tengamos, pueden ser factores que lleven a que nuestro cuerpo produzca unos u otros efectos en las rodillas tanto a corto como a largo plazo. Y a la vista de que no es tan infrecuente que suframos lesiones en esta parte del cuerpo, hoy vamos a hacer un repaso sobre cuáles son las más frecuentes. Quizá de esta forma estéis más preparados para actuar en caso de encontraros con una.

Lesiones de rodilla: artrosis

Uno de los principales problemas que se producen en el entorno de la rodilla es la aparición de artrosis. La palabra os sonará, porque nos acompaña en la vida a través de su presencia en distintas partes del cuerpo. El motivo por el cual se produce es similar en todos los casos: el desgaste. A medida que pasan los años se van desgastando los cartílagos y esto produce que al final se sufran efectos secundarios, como la artrosis. Es un problema frecuente entre quienes más partido sacan a sus rodillas, de ahí que mencionáramos que para los deportistas este tipo de problemas son frecuentes. El desgaste, a cierto nivel, es inevitable.

Para entender la expansión de la artrosis de rodilla hay que hablar de cuatro fases que son a través de las que el problema se va haciendo cada vez más grave. Estas fases son las siguientes:

  1. La elasticidad se comienza a resentir en el cartílago. Cada vez que hacemos un movimiento de rodilla con un esfuerzo se produce un choque y un desgaste que va haciendo que notemos los cambios y que suframos cada vez una menor flexibilidad. Nos encontramos en un momento de riesgo. Conviene aminorar.
  2. No hemos tenido cuidado y el desgaste es grave. Tanto que el hueso ha sufrido la erosión del movimiento y el choque interno. Sufrimos modificaciones en nuestros huesos y es algo que nos dará muchos problemas.
  3. Los huesos se desprenden. El problema se ha complicado tanto que los huesos se empiezan a descomponer.
  4. El cartílago alcanza el punto crítico. Ya no hay vuelta atrás, se produce la rotura después de un proceso de inflamación.

Estos síntomas, la evolución de la artrosis y su desarrollo, se diferencian con dos tipos distintos dependiendo de si el motivo por el cual se produce es el exceso de deporte o la edad. En ambos casos sufriremos un dolor importante.

Esguince y condromalacia

Si estamos practicando deporte y, de repente, escuchamos un crack, tras lo cual sufrimos dolor en la rodilla, lo más probable es que hayamos sufrido un esguince. Los minutos posteriores a que esto ocurra van a ser bastante problemáticos, aunque recomendamos intentar mantener la calma (todo lo posible a la vista de las circunstancias). Notaremos cómo se nos queda atascado parte de líquido en la rótula, la rodilla se inflamará y el dolor será elevado. El esguince de rodilla es más frecuente de lo que podáis imaginar y no es lo por que os podría pasar, así que en cierta manera es importante que mantengamos el optimismo.

En el caso de la condromalacia, nos volvemos a encontrar con el cartílago y con el desgaste de éste. La sobrecarga es peligrosa y puede llevar a que, en este tipo de casos, tengamos que hacer frente a un problema que nos producirá un gran dolor. Lo que ocurre es que la rótula llega a rozar, durante los movimientos, el hueso, y eso será algo que notaremos y sentiremos de forma constante. Hay una intervención quirúrgica destinada a solucionar el problema, puesto que el dolor cuando se produce la condromalacia es demasiado elevado e intenso como para aguantarlo.

Tendinitis, parece poco, pero…

Hay muchas ocasiones en las que sufrimos dolor en las rodillas y alguien cercano nos dice “bueno, será una tendinitis, tranquilo”. ¿Tranquilo? ¡Duele bastante! La realidad es que sí, las tendinitis no son lo peor que os puede pasar. Ya habéis podido leer antes otras lesiones de rodilla que son mucho más problemáticas, por lo que este ejemplo no debería traumatizarnos. Pero aún así, molesta. Esto ocurre porque se inflaman los tendones y comenzamos a sufrir dolores. ¿El remedio? Que vayamos al doctor cuanto antes para que pueda valorar la situación y darnos unas pautas a seguir. En ocasiones una tendinitis es solo un primer aviso de algo peor que puede ocurrir posteriormente, por lo que se debe vigilar mucho ante su aparición.

Otros problemas de rodilla incluyen el desgarro muscular, las roturas de ligamentos o la artritis concentrada en esta zona del cuerpo. Para terminar no queríamos dejaros sin dar algunos consejos. Lo primero que mantengáis las rodillas activas y en forma, pero siempre recibiendo el apoyo de una buena alimentación y de complementos vitamínicos que hagan que nuestro interior se mantenga siempre preparado ante cualquier esfuerzo. Además, ante posibles problemas el reposo es imprescindible para que solucionemos las lesiones de rodilla que estemos sufriendo o que vayamos a sufrir.

Foto: Tim Evanson

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