Las berenjenas, nutritivas y beneficiosas para la salud

Las berenjenas, muchas veces no tomadas en serio, son un potencial en nutrientes y que pueden incorporarse siempre a la dieta, en una variedad de platillos sabrosos.

Originaria de la India -se tiene registros de ellas desde hace unos 4.000 años-, es una planta que crece en climas templados y cálidos, y muy sensible al frío. Una vez recogidas, las berenjenas deberían consumirse enseguida (no más de dos días) para aprovechar bien sus nutrientes y vitaminas.

Si bien existen berenjenas de varios colores, las más conocidas son las violetas. Tienen un elevado contenido de agua en su composición, por lo que son consideradas buen diurético. Otra de sus propiedades es que actúa como desengrasante, por lo que se recomienda su consumo si se ingerirán alimentos muy altos en grasas. Aporta pocas calorías, sólo unas 25 calorías por cada 100 gramos.

Es antioxidante y ayuda en la desintoxicación del organismo, y en la prevención de ciertos tipos de cáncer. En cuanto a la conservación se aconseja guardarlas en la nevera en una bolsa de plástico.

Bien, veamos entonces su composición: es rica en ciertas vitaminas, especialmente, A, C, E y B2 y B1, así como en hierro, calcio, fósforo y potasio. También aporta carbohidratos y, como se dijo, buen contenido de agua.

La berenjena se recomienda para todas las edades, pero es especialmente válida cuando se sufre de colesterol alto, arterioesclerosis o problemas de circulación. No aporta grasas ni colesterol.

Además, estimula la producción de bilis, y gracias a su contenido de vitamina E inhibe el crecimiento de células cancerígenas en el estómago.

Otros usos y consejos: la berenjena machacada es beneficiosa para aplicar sobre la piel en casos de quemaduras

leves, o el beber medio litro de agua de berenjenas por día, durante una semana, está recomendado para reducir el colesterol elevado.

Para el reuma es muy recomendable el aceite de berenjenas, que se puede preparar en la propia casa: primero, quitar la piel, freírlas en aceite abundante, durante dos horas a fuego lento, sin que el aceite se queme. Una vez frío, se cuela ese aceite y se lo conserva en un frasco de vidrio, con tapa hermética.

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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