La salud de la Tierra requiere de atención

Hace unos días se anunció la llegada al planeta del habitante número 7.000 millones, pero sucede que el ritmo de consumo actual y el abuso de los recursos naturales, los cuales no llegan a regenerarse, y la liberación de CO2 cada vez en mayores proporciones, están poniendo en serio riesgo la salud de la Tierra, por lo que se están oyendo voces de alarma y pidiendo una mayor conciencia por todos y cada uno de sus habitantes, nosotros.

Aunque desde la ONU se sostenga que el Planeta tiene capacidad de cubrir las necesidades de sus miles de millones de habitantes, de seguir la tendencia desacerbada de consumo de los países del hemisferio norte, se necesitará de tres planeta como la Tierra para poder cubrirlas de aquí al 2050, cuando se calcula que se podría llegar a los 9.000 millones de habitantes.

Es que no se trata sólo de alimentar a la población en crecimiento, sino también de transportar los productos, de la necesidad de medicinas, de facilitar las comunicaciones y de consumir energía. Todos puntos muy sensibles en nuestro contexto actual.

En la actualidad, el consumo mundial de recursos ha superado de tal manera la biocapacidad, que ya se necesitan 1,5 años para regenerar los recursos utilizados sólo en el año 2007. Además, el contraste existente, y la mala distribución de los recursos es una realidad alarmante: mientras unos 1.000 millones de personas sufren de obesidad, otros 1.000 millones padecen de hambre crónico.

En el informe de 2010 de la World Wildlife Fund, llamado Planeta Vivo, se hace hincapié en que nuestro planeta es finito, por lo que es imprescindible reconocer el importante papel que desempeña la naturaleza en la salud y bienestar humanos.

Así también, se ha destacado la importancia de proteger los ecosistemas y especies del planeta. Para WWF hay dos retos principales y que requieren de la mayor atención: la energía y la producción de alimentos.

Con respecto a lo primero, se ha enfatizado en la necesidad de reducir el consumo de combustibles fósiles y nucleares, de mejorar la eficiencia en el uso de la energía y de producir dicha energía, en cambio, con fuentes limpias.

En cuanto a la alimentación, se urge por lo importante de cambiar la dieta, y cuanto antes. Se pide disminuir el consumo de carne y productos lácteos, ya que la ganadería intensiva es la mayor responsable de emisión de gases de efecto invernadero.

Resulta además que hay un grave problema de distribución, ineficacia en la manipulación de los alimentos (según cálculos, se pierde más del 30 por ciento de los alimentos que se producen en su transformación y traslado, y en los propios hogares), y un exceso de consumo en países ricos, en especial, de “proteína animal”. Todos estos factores conducen a la actual situación de pobreza y mala distribución de la riqueza, y al deterioro ambiental.

La WTF ha hecho hincapié, entonces, en la urgencia por replantear a nivel global la manera en que se asigna y se planifica el uso del suelo, para asegurar que haya tierra disponible en el futuro, y para conservar la biodiversidad.

Finalmente, se enfatizó en la necesidad de garantizar un acceso y distribución equitativos de la energía, agua y alimentos, entre las naciones y las personas. A nivel personal, los individuos también tienen muchos retos, desde comprar más artículos producidos de forma sostenible y hacer menos viajes, hasta comer menos carne y, en lo posible, optar por una dieta vegetariana / vegana.

Vía Yahoo

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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