La pisada del corredor: ¿pronador o supinador?

Es muy posible que el mero título del post te haya desconcertado, aunque quizá te lo hayan preguntado en alguna casa de venta de calzado deportivo. Esta clasificación viene de la característica natural del ser humano como animal bípedo (es decir, que se para y se moviliza sobre dos patas -pies-), y tiene que ver con las características de nuestra pisada.

De manera general, hay dos clasificaciones, de acuerdo a la naturaleza de los músculos, articulaciones y huesos, y de cómo se configura la pisada, con un mayor o menor impacto sobre uno u otro lado del pie. Ante ello,  y para prevenir posibles problemas físicos o incluso enfermedades en el futuro, los fabricantes de calzado -sea de uso diario o deportivo-, siguen desarrollando e innovando en nuevas tecnologías aplicadas.

En este sentido, vale recordar que usar el calzado adecuado, según nuestro pie y constitución física, es esencial para prevenir lesiones, y favorecer la práctica deportiva.

Son muchos los deportistas

que quizá no den al tema la importancia que se merece, y va más allá de un diseño anatómico, atractivo o ultra moderno, y con detalles únicos, sino que debería también tener en cuenta el tipo de pisada.

Pues bien, ¿de qué estamos hablando?

*Pronador: el corredor pronador es aquel cuyas piernas tienden a juntarse al momento de correr, lo que hace que la mayor parte del impacto recaiga sobre la parte interna del pie.

*Supinador: al contrario del anterior, la mayor parte del peso recae sobre la parte externa del pie, ya que sus piernas tienden más bien a separarse al dar la zancada.

Vale mencionar que también existe el “corredor neutro”, aquel cuyo impacto se da de forma más repartida, ya que su pisada es más plana.

Pues bien, ahora que ya conoces de qué se trata cada uno, quizá puedas mencionarlo a la hora de comprar tu próximo calzado deportivo, para prevenir así trastornos futuros y obtener un mayor rendimiento deportivo.

Finalmente, recuerda los siguientes consejos con respecto a las zapatillas que comprarás: que estén hechas de material resistente, pero que sea a la vez flexible y que permita la ventilación del pie. Otro punto básico: la amortiguación, debe ser la adecuada según la actividad y superficie sobre la que se practique. Para evitar lesiones también, además de cómodo, deberá sujetar bien pero sin molestar.

¿Los soquetes o calcetines? Mejor de algodón, finos y que no formen arrugas para evitar molestias, roces y/o ampollas.

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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