La meditación, camino hacia una mejor salud

meditación atenta

Ya algunos posts hemos dedicado en Vitadelia a la meditación

, esta “técnica” de control milenaria que se trata de “ser/estar en el ser“, por decirlo de alguna forma, en concentrar nuestra atención en nosotros mismos, en fundir objeto y sujeto en una misma conciencia.

La meditación es una de las vías principales de “re-conexión“, de calmar el desorden de la mente y potenciar nuestras propias cualidades “divinas”. Asimismo, y como consecuencia directa, aporta múltiples beneficios sobre nuestra salud, tanto física como emocional y mental.

Estudios previos han comprobado “empirícamente” su acción benéfica sobre la hipertensión, el cáncer e incluso sobre los efectos secundarios derivados de los tratamientos de este tipo de enfermedades crónicas, incluido el Sida.

Hace unos años que cada vez se hace más notoria la necesidad de dejar de considerar al cuerpo humano como un “ente aislado”, la medicina tradicional ha optado por tener una perspectiva más amplia, más integral del ser humano, y en todas sus dimensiones.

Que el estrés, las tensiones y el pensamiento negativo son grandes enemigos de nuestra salud no es novedad. Aunque cueste reconocerlo, muchas veces nosotros somos los propios artífices de nuestra salud, sea buena o mala. Tanto desde un punto de vista conciente como, en muchos casos también, y más difícil de detectar, inconsciente.

Una de las formas más comunes o accesibles en el mundo occidental de entrar en esta maetría de la meditación, es a través del yoga. Un estudio que salió publicado hace un tiempo en la Gaceta de la Asociación de Medicina de Estados Unidos concluyó que aquéllos pacientes que practicaban esta disciplina obtenían beneficios sobre el control de sus enfermedades, entre las que se contaban diabetes, artritis o cuadros de estrés crónico.

De cualquier modo y aunque no se padezca de algún trastorno grave, el yoga y la meditación son herramientas ideales para mantenerse calmo, atento y enfocado, y prevenir, justamente, este tipo de enfermedades.

Otro campo en el que la meditación suele ser de gran ayuda es en lo referido al cuidado del corazón: el estrés psicológico constante  es uno de los indicadores más claros de riesgo de complicaciones cardíacas, según lo asegurado por investigadores de la Clínica Mayo (Estados Unidos).

Así también, un estudio que efectuó la Facultad de Medicina de Harvard (Estados Unidos) reveló que las víctimas de infartos de miocardio que aprenden a mantener la calma durante conflictos emocionales reducen a la mitad el riesgo de sufrir otro episodio similar.

La Asociación de Cardiología de los Estados Unidos, por su parte, aconseja a los pacientes que sufren de hipertensión arterial que complementen su tratamiento convencional con técnicas de meditación. Un estudio avalado por esta institución encontró que aquellos que meditaban al menos dos veces por día durante veinte minutos, cada sesión, lograban reducir de forma considerable su presión sanguínea.

Más evidencia: según otro trabajo realizado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad Morehouse, de Atlanta (Estados Unidos), y presentado en la XV Conferencia Internacional Interdisciplinaria sobre Hipertensión y Factores de Riesgo entre Grupos Étnicos que se realizó en Puerto Rico, las sesiones de meditación tienen un impacto positivo sobre la presión arterial, ayudando a normalizar sus niveles.

Vía BuenaSalud

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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