La importancia de una correcta alimentación desde la infancia

Lograr que un niño coma bien, tanto en cantidad como en calidad, puede ser un desafío para más de un padre hoy en día. En una época en que la obesidad también es epidemia en la población infantil, es responsabilidad de los adultos inculcar hábitos saludables de alimentación desde los primeros años de vida.

“La alimentación de tus niños y niñas” es un manual editado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), donde se comparten consejos sobre cómo “inculcar pautas de comportamiento alimentario y de estilo de vida saludable” en la población en general, con especial atención, sobre los niños.

En principio, se recomienda ofrecer a los pequeños hidratos de carbono de absorción lenta, tales como el arroz y cereales (integrales, mejor), legumbres, la pasta y el pan, y evitar, o reducir al máximo, aquellos de absorción rápida y los azúcares.

A modo de sugerencia, se puede elaborar, como desayuno, merienda o incluso almuerzo, alguna de las siguientes opciones: pan integral tostado con margarina y jamón, un tazón de arroz y canela, pan integral untado con tomate, atún y queso fresco, o yogur con muesli y frutos secos.

Las “sopas de pan”, o una rebanada de pan integral remojado en leche con frutas desecadas y escamas de chocolate, un sándwich vegetal con salmón ahumado y queso fresco, pastel dulce de cuscús con frutas desecadas y frutos secos, son otras de las sugerencias.

Siempre convendrá reemplazar el pan negro por la variedad integral, incluir arroz o pasta integral en las ensaladas, que deberán estar preparadas con la mayor variedad posible de vegetales frescos.

Los dulces que se les ofrezcan deberán tener nulo o escaso azúcar añadido: lo mejor, la fruta madura, troceada o en batidos, las mermeladas naturales, zumos y las frutas desecadas son otras alternativas ricas y sin tanto añadido de azúcar refinado.

La Pirámide de la alimentación actual propone como base de una alimentación saludable a los vegetales y frutas, verduras y hortalizas. Enseñar esto a los niños desde su infancia será primordial para que ya en edad adulta continúen con el buen hábito.

La doctora Marta Garaulet aconseja en su libro “Niños a comer. Evita la obesidad del niño y del adolescente”, que hay que pensar en pequeño al ofrecer la ración de frutas y verduras a los niños. Resulta que los niños suelen aceptar la fruta sin mayores problemas cuando se les ofrece ya pelada y en pequeños trozos, y mejor si es un “recipiente de color vivo.

Vía Consumer

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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