Hot yoga, ventajas y desventajas que debes conocer

Hot yoga mujer

Hacer ejercicio es una de las mejores formas para mantenerse sano. Llevar una vida saludable es fundamental si queremos cuidar nuestro cuerpo, así que siempre buscamos formas nuevas de hacer ejercicio. El yoga es una de las más extendidas, en especial sus variantes. Esta técnica de meditación y relajación también sirve para tonificar nuestro cuerpo y mejorar la flexibilidad, lo que le aporta puntos añadidos. Si ya conoces el yoga clásico es posible que te interese una variante y seguro que ya has oído hablar de ella: el hot yoga. ¿Pero qué debemos saber antes de comenzar a practicarlo? ¿qué tiene de bueno y de malo?

Hot yoga, una técnica asentada

El hot yoga es una modalidad del método tradicional en el que se llevan a cabo un gran número de ejercicios que nos ayudan a mejorar nuestro cuerpo y el organismo. Nos sentiremos mucho mejor si lo hacemos. A diferencia del yoga tal y como lo conocemos, en esta técnica hot realizaremos las actividades que nos propongan en un ambiente con mucha humedad, pudiendo ser esta de más del 40% y a altas temperaturas, sin superar la barrera de los 42 grados.

Este método nos ofrece la oportunidad de realizar 26 posturas diferentes y además incluye varios ejercicios de respiración. La combinación de todos ellos nos reportará grandes beneficios, sobre todo para los sistemas que tenemos en el organismo. El digestivo, circulatorio, respiratorio… todos mejoran considerablemente. Aunque el yoga es una técnica bastante antigua, este método caliente fue ideado por el indio Bikram Choudhury, quien viajó a Estados Unidos en 1973 y allí empezó a dar clases de hot yoga, concretamente en Beverly Hills. Desde entonces, su popularidad no ha dejado de crecer y en la actualidad son muchas las famosas que se han apuntado a este método, como es el caso de Madonna o Gwyneth Paltrow, entre otras.

Las ventajas de la técnica “caliente”

Además de como una técnica de meditación y relajación, el yoga siempre se ha utilizado para mejorar nuestros músculos, dotarlos de mayor flexibilidad y de una forma mucho más rápida que con otras técnicas deportivas. Pero el yoga caliente nos trae un gran número de beneficios a nuestro cuerpo, siendo recomendable que lo hagamos diariamente.

Una de las principales ventajas que tenemos con este método es que nos ayuda bastante a reducir nuestro peso. Cuando hacemos ejercicio buscamos mantenernos en forma y con el hot yoga podemos conseguirlo fácilmente. Las altas temperaturas que se utilizan ayudan a eliminar las toxinas que nos sobran y el volumen se reduce. De igual modo es una técnica que permite la prevención de las lesiones o fortalece la mayor parte de nuestro cuerpo, sobre todo brazos y piernas. En el caso de que padezcas una enfermedad o sufras molestias de forma crónica, el hot yoga es un buen método para acabar con ellos o por lo menos suavizar los síntomas notablemente. Por ejemplo si sufres de ciática o artritis, los ejercicios que aquí se hacen van a mejorarte bastante, dado que remitiremos estas dolencias con movimientos naturales y sencillos.

Hot yoga gimnasio

Por último, hemos comentado que con el hot yoga podemos llevar a cabo actividades de relajación. Precisamente esta es una de las ventajas más importantes, porque con unos minutos al día nos libraremos de ese estrés que tanto nos persigue y la ansiedad que provoca en nosotros. Practicando esta técnica podemos evitar las depresiones, trabajaremos mucho más la memoria y encontraremos un equilibrio perfecto entre el cuerpo y la mente. Además es esencial para mejorar nuestro ritmo cardíaco.

El lado oscuro del hot yoga

Es evidente que el hot yoga es una técnica fantástica que nos va a ayudar bastante a sentirnos bien y que nos trae numerosos beneficios para la salud. Sin embargo, dentro de este contexto hay que mencionar algunas cosas que no son tan buenas. Principalmente practicar el hot yoga tiene un problema y es que podemos lesionarnos con facilidad. Sí, los ejercicios están cuidados al milímetro, pero al llevarlos a cabo en un escenario con altas temperaturas precisamente el calor nos “engaña” y creemos que tenemos más flexibilidad de la que en realidad existe.

Con estas temperaturas los músculos se ejercitan mucho más rápido y los exponemos a un mayor esfuerzo, algo que puede traernos consecuencias negativas, puesto que al final las lesiones aparecen. Por este motivo debes realizar el hot yoga de forma tranquila y pausada sin forzar la máquina que llevas dentro.

¿Cuál es el veredicto?

Aunque existan algunos pequeños inconvenientes, la realidad es que el hot yoga es uno de los mejores métodos que podemos llevar a cabo si queremos mantenernos en forma y a la vez trabajar nuestra mente. El organismo también se beneficia y potencia de forma significativa, siendo algo que notaremos a lo largo del día de forma permanente. Así que después de haberlo probado y de ver qué es lo que nos aporta debemos decir que sí, que el yot hoga es recomendable.

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