Higiene íntima durante el embarazo: consejos

Higiene durante el embarazo

Ha llegado ese momento de la vida tan esperado por muchas mujeres como es el embarazo, pero también se trata de una fase en la cual nos planteamos muchas dudas que a veces no sabemos cómo responder. Algo que se nos pasa por la cabeza es la higiene íntima durante el embarazo que debemos seguir. ¿Qué hay que hacer para adaptar nuestras costumbres a las necesidades que tiene nuestro cuerpo en estos momentos? Hay dudas variadas sobre ello y conviene que estemos al tanto de cómo actuar para que no haya problemas.

Higiene íntima durante el embarazo

¡Felicidades, estás embarazada! Eso es síntoma de alegría y jolgorio a partes iguales en la casa. También tienes que hacerte a la idea de algunos cambios, pero te prometemos que no va a ser tan complicado como te pueden haber contado (siempre hay mujeres a las que les gusta meter miedo a las primerizas). Lo que sí te podemos decir es que si antes te descuidabas un poco en esos aspectos de la higiene personal, ahora deberás ser mucho más minuciosa y asegurarte de que sigues todos los procesos de limpieza a rajatabla. Al fin y al cabo, ya sabes que ahora no estás sola, sino que tienes una pequeña criaturita encantadora que está creciendo dentro de ti y nos tenemos que asegurar de que recibe los mejores cuidados.

No obstante, no te alarmes, porque no te pedimos que estés lavándote cada cinco minutos. En realidad, para que mantengas una higiene femenina adecuada en el embarazo solo tendrás que limpiarte una vez al día. ¿Es malo si nos lavamos más veces? En realidad sí. El motivo de ello es que vamos a producir cambios en la flora vaginal y eso no es nada bueno para nuestro cuerpo, puesto que podríamos vernos ante distintas dificultades o infecciones que nos den problemas en el proceso de embarazo.

Lo que sí tendrás que tener en cuenta es que ese lavado que realices una vez al día debe ser a conciencia. Y eso significa tener mucho cuidado con cómo nos limpiamos. No sirve con que nos demos con un poco de agua usando las manos. Es preferible que hagamos uso de esponjas suaves y de los productos adecuados para que nos aseguremos de que este lavado es el adecuado y de que nos produce el efecto que necesitamos. ¿Pero a qué nos referimos cuando hablamos de un “producto adecuado”? Debes buscar en tu tienda habitual (o farmacia) geles íntimos que se comercializan con este objetivo, en los que es fundamental que el ph sea neutro. También sirven jabones neutros, pero nosotros te recomendamos que uses un gel íntimo, porque seguro que el resultado es un poco más eficaz y así ayudas más a tu interior. Recuerda algo que ya estarás haciendo de forma habitual en tu vida: el lavado nunca debe ser en la parte interna de la vagina. Ten en mente que tu vagina ya está preparada para combatir cualquier tipo de germen o infección, así que no intentes ayudarla, porque estarás dándole “dolores de cabeza” mientras lo haces.

Higiene íntima

No hagas nunca esto

La higiene en el embarazo es muy importante, pero también lo es tener en cuenta algunas cosas relacionadas que no debéis hacer. Por ejemplo, después de orinar, cuando llevéis a cabo el secado, nunca lo hagáis de atrás hacia adelante, puesto que esto podría producir que algunos organismos nocivos accedan a la vagina. Por otro lado, no recomendamos que utilicéis sprays vaginales por mucho que os lo hayan recomendado. Si vuestro ginecólogo os indica que tenéis que utilizarlo por alguna razón en concreto sí deberíais hacerlo, pero no sin prescripción previa.

Durante el proceso de limpieza ni se os ocurra utilizar agua que no sea del grifo. Sabemos que hay veces en las que nuestras amigas o conocidas nos dicen que el agua corriente es mala, pero en estos casos no debemos arriesgarnos con ningún otro tipo. Basémonos en el método clásico y dejemos los experimentos. Con el agua del grifo podemos llenar un barreño que nos ayudará a limpiarnos, pero recordar siempre que ese agua tenéis que tirarla cada vez que os lavéis. No es bueno desperdiciar agua, si bien en este caso es imprescindible que la tiréis cada vez. Y nunca os dejéis sin secar vuestra zona íntima, puesto que puede tener malas consecuencias.

Al mismo tiempo, entre las cosas que debes abandonar durante este periodo incluimos los salvaslips, las compresas y otros productos similares que pueden derivar en que se produzca una mayor sudoración. Por todos los medios posibles debemos evitar ese tipo de situaciones agresivas a las que nuestra vagina se enfrenta en un periodo normal, evitando así infecciones y otros problemas derivados. Y también debéis evitar la automedicación. Por mucho que os encontréis ante picores excesivos en vuestra zona íntima no es recomendable que accedáis a este tipo de comportamiento. Lo mejor es acudir al ginecólogo para que este sea el que nos proporcione una recomendación sobre qué hacer en este tipo de situación para garantizar la higiene íntima durante el embarazo.

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