Higiene alimentaria: qué lavar y qué no

Higiene alimentaria: qué lavar y qué no 1

Siempre se está hablando de la importancia de una correcta manipulación de los alimentos para evitar intoxicaciones, y aunque hay casos en que el lavado es crucial, hay otros que no. Te contamos en este post de Vitadelia cuándo sí y cuándo no.

Vale recordar que mantener la correcta higiene, tanto en los alimentos como en la cocina, utensilios y superficies de uso, será clave para evitar una infección ocasionada por bacterias.

Si bien el lavado es fundamental en muchos alimentos, especialmente en frutas y hortalizas, hay otros en los que este paso no se recomienda, por caso, en los huevos y el pollo.

Alimentos que NO se lavan

El pollo y las carnes no deben lavarse antes de cocinar, ya que esto puede propagar las bacterias patógenas, es decir, que solo incrementará el riesgo de contaminación. Por caso, según un estudio realizado en 2014 por la Agencia de Alimentos Británica (FSA), lavar el pollo puede transmitir la bacteria a las manos del manipulador, así como a superficies de trabajo o incluso a la ropa, lo que incrementa el riesgo de infección.

Tampoco deben lavarse los huevos antes de ser almacenados: el lavado ya forma parte del procesamiento industrial de los huevos, por lo que no es necesario. De hecho, si se hace se incrementa el riesgo de contaminación cruzada, sobre todo, si la cáscara se agrieta.

Si se lavan los huevos, todo lo que se está haciendo es facilitar la entrada de posibles microorganismos hacia el interior. Lo que sí se aconseja es lavarlos antes de utilizarlos, aclararlos y secarlos con mucho cuidado.

Si se compran vegetales en el mercado en bandeja o empaquetados, ya listos para consumo, tampoco será necesario el lavado previo ya que se han sometido previamente a un estricto proceso de higienización. Bastará con conservarlos a una temperatura de unos 3 ºC o 4 ºC hasta que se consuman.

Sí se deben lavar las frutas y hortalizas con agua limpia y potable, primero bien con piel y después, de ser necesario, sin ella. Será importante retirar bien los restos de tierra que pueda haber y de polvo o tierra.

Cualquier bacteria que se quite durante el proceso de lavado o pelado permanecerá en el alimento hasta que se ingiera, ten presenta lavarlos bien antes de cortar, ya que así se evita que los patógenos se transfieran al interior. Es importante tener en cuenta que si, antes de manipular fruta o verdura, se ha tocado carne, deberán lavarse las manos y el resto de superficies y utensilios que puedan haber estado en contacto.

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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