Hígado graso, causas, síntomas y tratamiento alimenticio

causas del hígado graso

A medida que van pasando los años nos preocupamos mucho más por nuestra salud, puesto que el cuerpo se expone cada vez con mayor frecuencia a ciertas enfermedades o empezamos a notar molestias o dolencias que antes no teníamos. Es común que al cumplir años nos debilitemos o seamos más propensos a padecer algunas afecciones como el hígado graso. Muchas de ellas son de sobra conocidas, pero otras no lo son tanto.

En el caso del hígado graso es uno de los casos a los que no solemos darle demasiada importancia y sin embargo es muy frecuente. Seguramente estés pensando que esta dolencia afecta en mayor medida a aquellas personas que consumen alcohol en exceso. Si bien esto es cierto también existen múltiples factores que propician la aparición de esta enfermedad y no tienen nada que ver con la bebida. Aunque se trata de una afección que no suele ser maligna no es bueno que la dejemos de lado y por ello es recomendable que sigamos unas pautas de alimentación para combatir sus síntomas e incluso acabar con estas molestias.

Hígado graso y sus causas de aparición

El hígado graso es una enfermedad muy común. Cada vez con más frecuencia aparecen personas que la padecen. Esto se debe principalmente a que en los últimos años nuestros hábitos alimenticios han cambiado. Ya no solemos tomar productos tan saludables y las comidas rápidas se han asentado bastante en nuestra dieta diaria.

Su aparición se produce cuando un gran número de triglicéridos y de ácidos grasos se asientan en este órgano, favoreciendo a su mal funcionamiento y por tanto provocando que presentemos molestias estomacales. Las bebidas alcohólicas suelen ser la principal causa de esta afección, aunque también tendremos una probabilidad alta de desarrollarla si somos obesos, tenemos el colesterol por las nubes o si padecemos diabetes del tipo 2. Otros factores de riesgo pueden ser la ingesta excesiva de alimentos que contengan un gran número de azúcares o grasas y tampoco es bueno tomar demasiados medicamentos. Aunque sorprenda, también puede provocar esta enfermedad perder peso demasiado rápido.

Síntomas que reconocerás

Como ves, el hígado graso se da por diferentes motivos, pero en la mayoría de los casos los síntomas son prácticamente iguales. Si notas que tienes un malestar general o cansancio continuado no dudes en acudir al médico puesto que podrías estar desarrollando esta enfermedad. Si notas que adelgazas a la velocidad de la luz, te encuentras pesado o tienes fatiga de forma constante tampoco deberías hacer caso omiso a ello. Por último, uno de los principales síntomas por el que sabemos que podemos tener el hígado graso es un dolor en forma de punzada en el lado derecho del abdomen.

En el primer momento en el cual te encuentres en alguna de estas situaciones sin dudarlo debes visitar a un especialista. También es recomendable que cambies tus hábitos de vida por otros más saludables y que practiques deporte de forma diaria. Estos son los pilares clave para que puedas combatir el hígado graso. Recuerda que esta enfermedad puede llegar a ser reversible, por lo tanto si actúas de manera conveniente no es de extrañar que en poco tiempo desaparezca tu problema. ¿Quieres saber lo que debes hacer? Apunta todos los alimentos que debes incluir en tu dieta.

dieta para el hígado graso

Alimentos que ayudan con el hígado graso

Además de realizar ejercicios de forma continuada e intentar perder peso de manera controlada para combatir el hígado graso debemos tener una dieta equilibrada compuesta de alimentos saludables y sanos. Es de suma importancia que elimines por completo las bebidas alcohólicas, puesto que son las que más afectan a este órgano, al igual que tampoco debes consumir alimentos procesados tales como los pasteles, bollería industrial, comida basura o refrescos con gas.

Lo ideal es que incluyas en tu dieta alimentos que contengan un alto nivel en fibra y si pueden ser integrales mucho mejor. Por ejemplo el arroz o las pastas son buenos compañeros. También es beneficioso que añadas alimentos que nos aporten vitaminas de tipo A, C y E. La mayoría de ellas podremos encontrarlas en las verduras, como las espinacas o el brócoli, en frutos secos como es el caso de las nueces, en frutas como el aguacate y por supuesto donde es más habitual es en el pescado azul y el tomate.

Es esencial para acabar con esta enfermedad beber una gran cantidad de agua. Lo normal es que sean 1,5 litros al día como mínimo, aunque se recomienda combinarla con zumo de limón, ya que ofrece una buena propiedad depurativa. También es conveniente tomar infusiones de diente de león y de alcachofa y añadir siempre que podamos jugo de noni porque ayuda a reconstruir el hígado y alga spirulina que ofrece el mismo beneficio. Finalmente, al tener este órgano muy dañado no olvides incluir el cerdo mariano, que sirve como protector del hígado.

Ya lo sabes, tener el hígado graso no es una enfermedad muy grave, pero sí muy molesta para quienes la padecen. Lo bueno es que podremos acabar con ella fácilmente, así que no dudes en aplicar las ideas que te hemos proporcionado.

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