Hematíes bajos, información importante a conocer

hematíes bajos en sangre

Muchas son las enfermedades que pueden afectar a la sangre, pero pocas son tan graves como las que puede provocar un nivel de hematíes bajos en sangre. Los hematíes son lo que comúnmente se conoce como glóbulos rojos. Estas células son tan necesarias para vivir como lo es el oxígeno o la alimentación. Si tuviéramos niveles bajos de glóbulos rojos sentiríamos fatiga, cansancio y los órganos podrían llegar a fallar hasta el punto de morir si tenemos unos niveles muy por debajo de lo normal. Las personas necesitamos tener al menos un 10% de hematíes en el cuerpo, un recuento menor es un desenlace trágico para quien lo sufre. Pensad que los niveles normales de hematíes en el cuerpo son de 4.500.000-5.900.000 /ml en hombres 4.000.000-5.200.000/ml en mujeres. Si la cantidad es muy inferior a estas cifras los problemas de salud son irremediables.

Tener pocos hematíes es siempre un daño colateral de la anemia. A diferencia de lo que se puede pensar, la anemia no se origina por una hemorragia. Hay muchos factores y dolencias que pueden provocar anemias, y si no se trata a tiempo es posible que derive en molestias peores que los mareos o desmayos, como por ejemplo tener niveles de hematíes por debajo de lo compatible para poder hacer una vida normal.

Hematíes bajos por una hemorragia

La anemia más conocida y una de las más comunes se debe a una fuerte hemorragia, a tener períodos menstruales con gran sangrado o tener una herida que sangra poco a poco pero sin parar, como por ejemplo una úlcera estomacal. En estos casos es importante encontrar la fuente de origen de este sangrado y trabajar de raíz para evitarlo. Como es evidente, una mujer no escoge cuánta sangre pierde durante la menstruación, pero aunque resulte increíble hay pequeños trucos o remedios caseros para reducir el sangrado. Es útil, entre otras cosas, aplicar frío en el vientre, consumir infusiones de canela o tomar suplementos de hierro.

En este caso, tras detener la hemorragia todo lo posible hay que seguir una dieta rica en hierro y consumir una medicación estricta para elevar los niveles de hierro en sangre. Esto ayudará a eliminar los problemas de hematíes, aunque en casos de anemia fuerte la única solución viable es hacer una transfusión de sangre.

Mala alimentación

Todos los expertos hacen especial hincapié en disfrutar de una alimentación sana y saludable en la cual se coma de todo o en caso de hacer dietas vegetarianas consumir suplementos alimenticios para paliar la falta de algunos nutrientes que son solo de origen animal. Olvidaros del falso mito de que las lentejas son el alimento que más hierro tiene y que por tanto si se consumen de forma regular no hay que tener miedo a padecer anemia. El cuerpo necesita más nutrientes y vitaminas para poder procesar todos los alimentos y en este caso es necesario consumir alimentos ricos en vitamina B12 (se encuentra en mariscos, casquería y carne de res) y ácido fólico (presente en hortalizas y frutas) para que nuestro cuerpo produzca de forma correcta glóbulos rojos.

hematíes bajos en embarazada

Falta de hierro por culpa de enfermedades graves

Enfermedades como el cáncer o la insuficiencia renal pueden provocar la disminución de glóbulos rojos en sangre hasta el punto de provocar una fuerte anemia. Cuando alguien presenta una enfermedad que afecta a su sangre y al recuento de hematíes es porque la médula ósea se ve afectada. Ese tejido blando que tenemos dentro del hueso tiene como principal fin crear células sanguíneas y en este caso glóbulos rojos. Si la médula ósea no recibe la cantidad de hierro necesaria no puede producir hematíes y eso se traduce en una fuerte anemia difícil de tratar sin una ayuda extra como las transfusiones de sangre o suplementos de hierro.

Anemia derivada del embarazo

Es normal que la mujer que está en cinta sufra varios cambios a nivel físico y hormonal. En ese proceso la futura madre puede presentar varios problemas que antes no tenía, como por ejemplo azúcar en sangre o un recuento bajo de glóbulos rojos. Durante el embarazo se puede sufrir una pérdida importante de hierro, pero a diferencia de casos anteriores no es por culpa de una hemorragia, una enfermedad grave o la mala alimentación. Más bien la culpa la tiene la enorme retención de líquidos que la mujer sufre durante esos meses. Cuando el cuerpo retiene líquidos la sangre se vuelve menos espesa y eso hace que se produzca un recuento de hematíes bajos. Pero no es un problema grave, ni para la madre ni para el feto. En este caso no importa cuánta comida alta en hierro se consuma, siempre habrá que implementar en la dieta un suplemento para aumentar el recuento de hematíes. Esto evitará sufrir problemas derivados y la mujer podrá tener un final de embarazo más agradable.

Foto: NIH Image Gallery

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