Helados en invierno, recomendaciones y mitos

Comer helado en invierno

Sí, lo sabemos, estamos en verano. Nos estamos asando de calor dicho de forma clara. Pero cuando pensamos en el frío y en el invierno hay algo que nos hace sentirnos mejor. Eso nos ha llevado a pensar en dos cosas. La primera: que sí, tenemos calor. La segunda: que nos apetece un helado. Y de ahí hemos derivado a los helados en invierno, uno de los mitos que teníamos pendientes tratar y que no queremos dejar hasta octubre o noviembre que es cuando posiblemente el artículo comience a ser popular (ahora también te recomendamos leerlo, por supuesto). El objetivo que tenemos es dejarte claro porqué es un mito eso de que los helados solo se pueden consumir en verano.

Helados en invierno para todos

Conocemos personas que cuando entran en el verano comienzan a comer helados a destajo. Es como si el mundo estuviera a punto de terminarse y que los helados fueran la única forma de salvarse. Parece que haya que comer helados para repoblar el mundo… o algo parecido. Comer tantos helados ya os podéis imaginar que no es bueno por mucho que cada día probéis un sabor distinto (hay tantos que es difícil elegir ¿verdad?). Nosotros no queremos que os volváis locos con los helados y que estéis todo el día helado por aquí y helado por allá. Preferimos que comáis helados en verano con calma, poco a poco, en reuniones sociales, cuando os apetezca mucho, en los días de más calor… pero con moderación (no querremos engordar a lo bestia).

Y por eso os decimos lo primero que comer helados cuando hace frío no es malo. No supone ningún tipo de problema para nosotros. Eso es un mito tan grande como que tener el pelo húmedo es malo para salir a la calle (de lo cual hablamos no hace mucho tiempo). En octubre, en noviembre e incluso el último día del año si lo preferís, os podéis comer un buen helado. En los supermercados siempre venden aunque la variedad en invierno sea menor y no olvidéis que las heladerías, aunque menos frecuentadas, también suelen estar abiertas. De esta forma podréis comer helado todo el año y así dividir un poco su consumo a fin de no pasaros con las cantidades.

Helados en invierno de sabores

¿Pero cuál es la explicación?

Hay personas que mantienen un pensamiento muy antiguo que dice que el frío produce resfriados. Como cuando hablamos del pelo mojado, decimos que los resfriados los produce un virus y las cosas frías no incluyen virus (menuda sería). El frío no hace nada de nada. Como mucho puede haber ciertos tipos de situación en los que el tener un exceso de frío en el cuerpo lleva a que la circulación no sea tan eficiente y que los virus puedan perdurar mejor en nuestro organismo. Pero los culpables son los virus, ni el frío, ni el helado, ni nada de nada que tenga relación. Por otro lado, también se puede dar que tengamos las defensas bajas y que de eso se aprovechen los virus para hacernos daño. Pero que os comáis un helado no va a cambiar absolutamente nada.

Este mito ha llevado a que grandes cadenas de heladerías se encuentren con una difícil situación, puesto que su negocio cambia mucho dependiendo de lo que ocurre en verano y en invierno. En otros países esto no ocurre, dado que no está arraigado el pensamiento de que los helados son solo para el momento en el que hace calor. En España, en cambio, las grandes cadenas se ven obligadas a ajustar sus presupuestos en invierno debido a que los ingresos se reducen de una manera muy considerable.

¡Además son buenos!

Pues sí, los helados fríos pueden ser incluso positivos para nosotros. Seguro que en alguna ocasión vuestro médico os ha recomendado que ante un resfriado os comáis un helado de vez en cuando. El motivo es muy claro y resulta fácil entenderlo, dado que lo que proporciona el helado es un efecto calmante cuando tenemos la garganta inflamada. Es recomendable que los helados que comamos sean, a ser posible, de hielo, porque serán los que más nos beneficien en este sentido. Los de crema también ayudarán, pero no serán tan útiles a la hora de dar solución a este tipo de dolor.

Así que si tenéis dolor de garganta e inflamación no os olvidéis de los helados en invierno, porque la reducirán y además os harán sentir un poco mejor. Por otra parte, ¿no es fantástico tener una excusa que nos permita sentirnos bien incluso comiendo varios helados al día? Habrá veces hasta en las que no nos afecte tanto sufrir dolor de garganta, aunque sabemos que más de un niño lo fingirá solo para tener la posibilidad de comerse los helados. Hagáis lo que hagáis, sea la fecha que sea, os invitamos a que disfrutéis al máximo de ese gran invento que son los helados.

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Acerca de Flor Milano

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