Gastroenteritis, cómo actuar

Gastroenteritis, cómo actuar 1

La gastroenteritis no es broma, y cuando se padece hay que saber cómo actuar. En caso de infección gastrointestinal, por obra de la E. coli o de la salmonella, o incluso por virus, entre otros posibles agentes patógenos, puede ser muy molesta.

El tratamiento dietético es clave para una pronta recuperación, lo que deberá complementarse con abundante líquido y reposo. De todos modos, siempre habrá que hacer consulta médica, porque la infección puede ser más grave y quizá se necesite de medicación.

Los síntomas más frecuentes van desde náuseas repentinas y vómitos hasta molestias estomacales y diarreas, además de fiebre y debilidad. Las claves para tratar este problema serán entonces reposo y dieta líquida.

Pues bien, compartamos algunos consejos a tener en cuanta ante un cuadro de esta naturaleza:

Dieta líquida

Es lo primero: beber abundante líquido para ayudar a eliminar los gérmenes del cuerpo y, al mismo tiempo, evitar una deshidratación. El agua con limón, infusiones digestivas y/o relajantes, tipo manzanilla o tilo, zumos de de fruta sin pulpa o las bebidas isotónicas son todas opciones adecuadas.

A medida que los vómitos y /o diarreas cesen, se podrá recurrir a leches fermentadas desnatadas (yogures) con bifidobacterias. Los líquidos y estos yogures deben ser la base de la alimentación durante las primeras 12 a 24 horas.

Después el primer día

Puede suceder que pasado el primer día, pasen las molestias pero no se sienta hambre. Está bien, no hay que forzar al organismo. La inapetencia transitoria no supone ningún trastorno mayor para el cuerpo que algo de desgano y debilidad.

Por lo general, en dos o tres días se volverá a la normalidad. Una vez cesen los síntomas y se recobren más ganas de comer, no hay normas específicas, sólo lo que dicta el sentido común y el cuerpo: ir incorporando todo tipo de alimentos saludables, naturales y livianos, sin condimentos y evitando las grasas, fritos y similares.

Dieta astringente y sin fibra

En el periodo agudo, tras la pausa de reposo digestivo (ayuno), la característica de la dieta es la introducción gradual de alimentos de carácter astringente y sin fibra, con el objetivo de ir normalizando el funcionamiento intestinal.

A medida que la evolución sea favorable, se pueden ir incorporando alimentos secos, que requieren buena masticación, como pan tostado, tortas de arroz, arroz blanco, zanahorias, patatas cocidas, fruta madura, etc.

Para reducir la cantidad de fibra o residuo

Tratar de no ingerir alimentos ricos en fibra, tales como verduras y frutas, legumbres y frutos secos, así como frutas desecadas y los productos integrales en general (muesli, pan, , pasta, arroz, etc.).

Preferir la fruta cocida o al horno sin piel, en almíbar sin el jugo,  o bien en zumos colados, sin añadido de azúcar.

Aumentar el consumo de alimentos ricos en pectina, un tipo de fibra soluble con efecto astringente que actúa con beneficio en estos casos: manzana rallada y oxidada, pera cocida, patata hervida, membrillo, plátano maduro.

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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