Frutas para diabéticos, recomendaciones a valorar

Manzana para diabéticos

Uno de los grandes misterios que se producen cuando se diagnostica una diabetes es saber qué se puede comer exactamente y qué debería obviarse. Misterio porque hay ocasiones en las que se reciben recomendaciones que se contradicen unas a otras. En lo relacionado con las frutas para diabéticos sí podemos definir cuáles deben potenciarse y cuáles son aquellas que tendríamos que evitar por todos los medios posibles. Y es justo esto lo que vamos a esclarecer hoy.

Frutas para diabéticos, aprendiendo las bases

Si por algo dudamos con las frutas y la diabetes es porque sabemos que este alimento incluye azúcar y todo lo que la incluya debe ser mirado con lupa por las personas que sufran esta condición. Así que aunque nos hayamos pasado la vida comiendo fruta, nos parezca la comida más sana y natural del mundo, tendríamos que tomarnos con cuidado la ingesta de piezas que realicemos. Tampoco es una solución decir “pues no como fruta”, porque este alimento es habitual en las dietas y seguir una dieta nos ayudará a perder peso y luchar contra efectos que se pueden producir en nuestro cuerpo en relación a la diabetes (como ataques al corazón o altos niveles de obesidad). No hay que olvidar, en otro orden de cosas, que las frutas tienen muchos nutrientes y factores positivos que nos pueden venir muy bien en nuestra alimentación. Lo único que debemos hacer es comer fruta siendo conscientes de aquella que nos puede proporcionar un efecto positivo y evitar la que hará justo todo lo contrario.

Dice la ADA (American Diabetes Association) que cualquier fruta que comamos es buena, pero conociendo sus niveles de azúcar. Por otro lado, nos recomiendan que sea fruta fresca y que evitemos siempre la fruta que viene envasada o en algún tipo de elemento de conservación, dado que es mucho más agresiva para el organismo. La fruta que sí podemos disfrutar es la congelada, pero no la que está seca o incluso los zumos preparados que ya han pasado por un sistema de procesado. Por otro lado, se deben evitar los batidos, los smoothies y los zumos en los que normalmente siempre se pone azúcar para que el sabor sea más delicioso. Todo ello acabaría aumentando los niveles de azúcar en sangre de una forma muy negativa.

¿Qué fruta comer?

Podemos dividir las frutas para diabetes en tres categorías dependiendo de su nivel de glucosa: bajo, medio y alto. Siempre se recomienda que optemos por el bajo, en el cual se incluye la manzana, el plátano, las cerezas, las uvas, el kiwi, las nectarinas, la naranja, el melocotón, las fresas o las peras, entre otras frutas. Se trata del grupo más amplio, así que no podemos decir que la fruta con diabetes sea de variedad reducida. Dependiendo de cuál sea nuestro estado de salud o de las recomendaciones del médico quizá podamos echar mano en alguna ocasión de la fruta de categoría media en cuanto a la glucosa.

Frutas para diabéticos

En ella está el melón, los higos, las papayas y la piña. Como podéis apreciar, son pocas las excepciones que encajan en esta categoría y con las que deberíamos tener cuidado. En el nivel más alto de glucosa, donde sí hay que tener un cuidado especial solo hay dos frutas: el dátil y la sandía. Esos dos son los casos con los que sí debemos ser más respetuoso y no optar por ellos en la mayor parte de los casos. Pero con las demás frutas podemos no tener tanto cuidado y mantenerlas dentro de nuestra dieta para sacar partido a sus beneficios.

¿Cómo comerla?

Las cantidades es otra de las cosas abiertas a debate, aunque desde la ADA son muy claros: lo recomendables son cinco piezas al día, pero combinándolas con verduras. Consideran que la fruta nunca debe faltar en el menú de las personas que tienen diabetes debido a los beneficios de los que ya os hemos hablado. Para un menú adecuado lo que recomienda esta asociación es que de nuestro plato de comida dediquemos una mitad a la fruta y la verdura y que la otra incluya las grasas y las proteínas. Tendríamos que hacer menús que nos permitan combinar sabores de una forma adecuada para que podamos mantener una buena alimentación que no afecte a nuestra condición.

También se recomienda que vayamos cambiando de sabores y de frutas, puesto que la idea es que aprovechemos los distintos nutrientes que proporcionan, así como que disfrutemos de sus variados sabores. Las frutas son tantas y tan variadas que si nos acostumbramos a ir cambiando no llegará el día en el que nos hayamos cansado de tener una dieta tan ajustada, pero para que esto ocurra también es recomendable probar recetas nuevas y distintos tipos de presentación. En definitiva, las frutas para diabéticos son buenas y variadas, por lo que siempre tienen que estar en la dieta de la que hagan uso estas personas.

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