Frío, ideas para combatirlo en invierno

Frío consejos

El frío ha llegado… ¿bienvenido? Hace poco tiempo nos quejábamos del calor y de cómo deseábamos que se acercaran los tiempos de Navidad. Y ahora cuando salimos a la calle ya decimos eso de “¡qué frío hace!”. Pero somos así, nos gusta ir a contracorriente de lo que ocurre a nuestro alrededor. Eso no impide, eso sí, que tengamos que tener unos consejos e ideas en cuenta para que la temporada de frío la pasemos de forma satisfactoria sin tener que estar sufriendo o con problemas generados por el cambio de temperatura. Muy atentos a lo que os contamos hoy, porque os ayudará a que no tengáis miedo a salir de casa y dejar atrás la calefacción.

Frío, evitando los cambios

Como seguro que ya os han repetido en muchas ocasiones, uno de los principales problemas del inicio de las temporadas son los cambios de temperatura. Esto se aplica tanto al invierno como al verano. En verano llegamos a una tienda o al cine en manga corta y nos encontramos con que el aire acondicionado está a plena potencia, tan fuerte que nos congelamos. En invierno entramos en estos lugares con nuestras buenas tres capas y nos sorprendemos al ver que la calefacción está tan intensa que podríamos cocinar unos choricitos encima. Las dos situaciones son muy negativas para nuestro organismo y tenemos que evitarlas en la medida de lo posible. Como ya sabemos cuáles son esos lugares en los que la calefacción estará al máximo, preparémonos antes de ir para poder ajustarnos después. Por ejemplo, nos podemos quitar algunas de esas capas de ropa y luego ponérnoslas de nuevo antes de salir. El secreto está en buscar el equilibrio y en permitir que nuestro cuerpo mantenga una temperatura constante sin extremos.

Ojo con esos virus

¿Por qué nos resfriamos más en invierno? Porque los virus están más animados, más salerosos y complicados de combatir. Tienen ganas de hacernos daño y nosotros a veces se lo ponemos más fácil de lo que deberíamos. Uno de nuestros errores es no vigilar nuestra higiene al máximo. No la personal, porque quizá nos duchemos adecuadamente todos los días, sino la del entorno. Por ejemplo, por mucho frío que tengamos siempre debemos ventilar la casa un poco por las mañanas. En ese momento habrá que taparse un poco más, pero al hacerlo nos estaremos asegurando de que la casa se mantiene libre de posibles infecciones. En la medida de lo posible hay que evitar que los gérmenes que puedan estar intentando desajustar nuestra salud no se extiendan. Si estornudamos no significa que nos vayamos a resfriar, pero quizá estamos liberando gérmenes que luego sí contagien a otras personas. Siempre hay que tratar de hacerlo todo con cuidado para que el entorno sea lo más sano que podamos.

Frío abrigo

Nuestra piel siempre protegida

Qué error estamos cometiendo cuando pensamos que el verano es el único momento del año en el cual nuestra piel, por los efectos del sol, está en una situación de riesgo. Por eso debemos hacer varias cosas. Una de las imprescindibles es que nos ocupemos de que nuestra piel está bien hidratada y nutrida, lo que aseguraremos no solo utilizando productos especializados sino respetando una buena alimentación. Si nos alimentamos con una dieta equilibrada que evite que engordemos (algo que también nos pasa a menudo en invierno) lo que estaremos ganando de forma simultánea será reforzar nuestra salud. Especialmente deberíamos incrementar la ingesta de vitamina C, aunque la A y la D también hacen un gran trabajo. Algunos de los alimentos en los que siempre podemos confiar para ello son los cítricos, los lácteos y las verduras. Habrá mejoras claras de su consumo en nuestra piel, apreciándose sobre todo en la firmeza de nuestro cutis.

Por otro lado, si somos de los que practican deporte en invierno, tendremos que tener cuidado extra para que los rayos del sol no se conviertan en nuestra peor pesadilla. En este aspecto lo que habrá que hacer será ponernos protector solar que cumpla con la protección que necesitamos en estos entornos, dando respuesta sobre todo a que podamos resistir el contacto con los rayos ultravioleta.

Aumentando nuestra resistencia al frío

Algo que siempre olvidamos es que en invierno deberíamos reforzar la calidad de las prendas que utilizamos. Cualquier ropa de abrigo no es igual de buena que el resto. Hay que pensar que la sociedad ha avanzado mucho en los últimos tiempos y que ahora mismo ya conocemos las ventajas del uso de ropa térmica. Y es justamente esa la que debemos usar para encontrarnos más a salvo del contacto con las bajas temperaturas. Este tipo de prendas nos mantendrán calientes y conseguirán que aguantemos mucho mejor incluso en los días más fríos. Tampoco habrá que olvidar mantenernos en activo y evitar un día a día demasiado estancado en el cual no nos movamos. Cuanto más activos estemos más en calor entraremos y resistiremos mejor al frío.

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Acerca de Flor Milano

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