
Si en el gimnasio utilizas cinta intenta no sujetarte todo el tiempo de las “agarraderas”: no sólo puede hacerte doler la espalda por tener que mantener tanto tiempo una postura inclinada –casi por seguro, que debes encorvarte- sino que también estás reduciendo las calorías que quemas en ¡un
Esto es válido tanto para la cinta como para el “escalador”. Si realizas el ejercicio sin sujetarte estás obligando a tu cuerpo a gastar más energía y a quemar más calorías. Además, le permites a tu corazón a trabajar más comprometidamente mientras ejercitas sobre la cinta.
Así que ya sabes, la próxima vez que te subas a alguna de las máquinas del gimnasio puedes intentar, o sino, y más aún al principio, ve alternando entre hacerlo y no hacerlo hasta que te acostumbres a mantenerte centrado sobre tu base, tus pies.