Falta de sueño, problemas para la memoria y el aprendizaje

Falta de sueño

Siempre se ha dicho y repetido que la falta de sueño es mala. A muchas personas nos encantaría tener la oportunidad de no dormir, de mantenernos día y noche despiertos para hacer todo tipo de cosas. Y hay veces en las que nos presionamos para hacerlo por mucho que luego sepamos que caeremos rendidos de forma inevitable en el momento en el cual bajemos un poco el ritmo y nos sentemos en el sofá. Ahora un nuevo estudio llega a la conclusión de que privarnos de cierto volumen de sueño nos va a pasar factura de una manera muy negativa para la salud, por lo que no deberíamos hacerlo nunca más. ¿Pero seremos capaces de no ceder ante la tentación de seguir durmiendo menos horas de las necesarias?

Falta de sueño, un nuevo estudio

Los científicos que están al frente del estudio que ha trascendido en los últimos días en las publicaciones médicas comienzan reconociendo lo que lamentablemente es una realidad: la humanidad todavía no entiende porqué motivo real dormimos. Sabemos que es importante hacerlo, que lo necesitamos en cierto modo y que así descansamos, pero la función científica de dormir se desconoce. Y eso es algo que persigue a los científicos, quienes esperan todavía encontrarse con una explicación precisa sobre este fenómeno del cual, eso sí, hablan sin tapujos en sus publicaciones.

Saben que la humanidad duerme y que también lo hacen muchas especies, la mayoría de ellas. Hasta ahora era de conocimiento público que dormir ayuda a que nuestras funciones cerebrales actúen de manera adecuada, porque cuando dejamos de dormir comenzamos a no actuar de forma adecuada. A cada persona le afecta de una manera y lo podemos comprobar en aquellos casos en los que conseguimos domar a nuestro cuerpo para que pueda estar despierto aún cuando necesitamos dormir. En esos momentos aunque el cuerpo sigue activo, el cerebro comienza a desconectar. Si somos escritores nos encontraremos con que, revisando lo escrito, hemos puesto cosas sin ningún tipo de sentido. Así que estaremos despiertos, pero no seremos muy útiles. Por eso hay que dormir, para dejar que el cerebro descanse y se reinicie.

También afecta a la memoria y el aprendizaje

El grueso del estudio se concentraba en ver cómo afectaba dormir menos a la memoria y el aprendizaje. Ambas funciones se registran en el hipocampo y necesitan que durmamos para funcionar, mientras que si no dormimos o dormimos menos de la cuenta, se ven alteradas. También se producen efectos adversos si interrumpimos el sueño y lo retomamos de forma continuada, algo que se ha puesto a prueba en este caso como complemento a investigaciones previas. En estos casos la función sináptica se ve alterada y eso produce un empobrecimiento de los procesos que se llevan a cabo en nuestro organismo. Por ello somos menos capaces de recordar, de memorizar y aprendemos con más dificultades.

Problemas para dormir

Se llegan a conclusiones interesantes que reafirman conceptos conocidos a grandes rasgos. Se hace especial hincapié en lo importante que es descansar durante un bloque de horas adecuado (las mágicas 8 horas de las que siempre hablamos todos) y no despertarnos a mitad de la noche para seguir durmiendo cinco minutos después. Es recomendable para todas las personas, pero imprescindible para quienes se encuentran en su fase de estudiante. Al mismo tiempo, se menciona que los efectos que se producen debido a los problemas internos derivados de la falta de sueño se pueden reparar por medio de un descanso más intenso a posteriori.

Aunque las cifras son ambiguas y nada definitorias, hablamos de una pérdida de sueño de cinco horas respecto a las ocho recomendables para sentir los efectos negativos de dormir mal. Pero después con unas horas que nos ayuden a compensar la cifra podremos regenerar los elementos nocivos de nuestro cerebro para recuperarnos y poder rendir de nuevo a un nivel alto. Eso sí, no pensemos que podemos maltratar nuestro organismo sin compasión, durmiendo poco un día y luego durmiendo mucho otro. Faltan investigaciones adicionales, pero posiblemente esos cambios bruscos no acaben siendo positivos para nuestro organismo.

La frontera del sueño

Lo interesante es que miles y miles de años después de que la humanidad sea consciente de lo necesario que es dormir todavía quedan muchas preguntas por resolver al respecto. Los científicos siguen investigando qué puede significar esto, cómo sería posible dormir mejor y si de verdad existen opciones de dejar de dormir para aprovechar mejor la vida sin que esto suponga un problema para nuestra salud. Son proyectos en desarrollo que no sabemos cuándo llegarán a buen término, pero que al menos nos hacen ver que la humanidad continúa investigando para concluir si la falta de sueño es aquello que nos ralentiza más en el día a día o si al final resultará que será algo que podremos controlar de otra forma. Quedémonos de momento con la idea de que hay que dormir más y mejor para cumplir con los mínimos todos los días.

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