Factores de riesgo cardiovascular

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Siempre es bueno repasar los factores de riesgo cardiovascular para evitar, desde una temprana edad, padecer enfermedad coronaria, sobre todo, cuando se llega a la edad madura. En 1982, la Organización Mundial de la Salud (OMS) dio a conocer una serie de recomendaciones básicas destinadas a la población en general para evitar desarrollar trastornos de orden cardiovascular.

Recordemos que este tipo de patologías se incluyen dentro de las que mayor cantidad de muertes provocan por año: la cardiopatía isquémica y las enfermedades cerebro vasculares son las principales enfermedades que causan la mayor cantidad de fallecimientos en los países desarrollados, por caso, en España se sabe que cerca del 40 por ciento de las muertes se deben a enfermedades de esta naturaleza.

En principio, la OMS ha apuntado a crear conciencia con estas pautas y fomentar así un estilo de vida y hábitos saludables: incluyen medidas con respecto a la dieta, al ejercicio, al peso y a la calidad de vida en general, a la necesidad de mantenerse alejado del cigarrillo y de otras sustancias nocivas para la salud.

Uno de los puntos incluidos en las recomendaciones básicas es el ejercicio: se advierte siempre sobre la importancia de la práctica regular de ejercicio físico, ya que es uno de los mecanismos más efectivos y al alcance de todos para mantener la salud cardiovascular.

Por caso, el simple hecho de caminar, a buen paso, por unos 45 minutos por día, es de gran ayuda para protegerse y evitar la aparición de los factores de riesgo y sus efectos negativos. La actividad física ayuda a controlar gran parte de estos factores: la tensión arterial, el colesterol elevado, la diabetes, etc.

Otro punto a considerar y que constituye un factor importante es si existen antecedentes familiares de trastornos cardiovasculares, según estadísticas, en un 15 por ciento de los casos de estos pacientes se da el hecho de tenerlos. Por ello, quiénes cuenten en su círculo familiar cercano con casos de enfermedad deben potenciar los cuidados y mantenerse más alertas.

Así también, se debe aclarar que algunos de estos factores son modificables y otros no: en el último caso de los antecedentes familiares, al ser de orden genético, no hay mucho que la persona pueda hacer salvo cuidarse desde otros ángulos para reducir ése riesgo ya implícito en sus genes.

Sin embargo, la mayoría de los otros factores sí son modificables: el cigarrillo, el sobrepeso y la falta de actividad física,  la hipertensión arterial y el colesterol elevado, pueden cambiarse. El hábito de fumar siempre puede dejarse (con fuerza de voluntad y determinación), adelgazar también es posible con una dieta reducida en calorías y mayor actividad física, el colesterol alto y la tensión arterial fuera de lo normal también son variables que pueden normalizarse a través de la dieta adecuada para cada caso.

Lo importante es conocer estos factores de riesgo para revertirlos en caso de tenerlos y cuidar nuestro corazón, desde temprana edad para prevenir el desarrollo de algún trastorno de índole cardiovascular que luego haya que lamentar.

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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