Estudio señala que la formación musical temprana mejora las funciones cerebrales de adulto

La música es un lenguaje universal, y también un placer para el espíritu. Pero además, según un nuevo estudio realizado por investigadores de Estados Unidos, el aprender y practicar música desde la infancia se traduce en una mejora de las funciones cerebrales de adulto.

Se trató de un estudio realizado por expertos de la Universidad de Northwestern, en Evanston, Illinois, que tuvo como objeto principal el analizar qué ocurre después de que los niños dejan de tocar un instrumento musical, es decir, si la práctica sólo se extiende por algunos años durante la niñez y juventud.

Para ello, se midieron las señales eléctricas del bulbo raquídeo de 45 adultos -entre los que se incluían personas con y sin formación musical temprana- en respuesta a ocho sonidos complejos con diferentes tonos. Estas señales cerebrales son una fiel representación de la señal auditiva, por lo que los investigadores pudieron analizar los elementos del sonido que son capturados por el sistema nervioso y conocer si son débiles o fuertes en cada participante, con diferentes experiencias y capacidades.

Según se publicó en la revista “Journal of Neuroscience” los participantes con formación musical (un mínimo de cinco años), tenían mejores respuestas cerebrales frente a sonidos complejos, y -según se detalló- eran más eficaces para extraer la frecuencia fundamental de la señal sonora, es decir, la frecuencia más baja en el sonido, lo que es clave en la percepción musical y en el habla.

Esta habilidad les permite reconocer sonidos en un entorno complejo y ruidoso, también es importante para la expresión hablada y para la memoria“, explicó textualmente Nina Kraus, profesora de Neurobiología, Fisiología y Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Northwestern y principal autora de este estudio.

Para esta investigadora, es claro que la forma en que en la actualidad se escucha “viene dictaminada por las experiencias con el sonido” que se han tenido previamente, y “estos nuevos resultados son un claro ejemplo” de ello.

De este modo, en vista de éstos y otros resultados, se podría señalar que los beneficios de la formación musical temprana van desde “una mejor percepción auditiva, mayor función ejecutiva“, hasta “un empleo más eficaz de herramientas comunicativas“. “Todo ello sugiere que el entrenamiento musical durante el desarrollo produce efectos positivos y a largo plazo en el cerebro adulto“, concluyó el estudio norteamericano.

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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