Espolón calcáneo, consejos para eliminarlo

Pies con espolón calcáneo

A lo largo de la vida nos despreocupamos de cuidar algunas partes de nuestro cuerpo y luego vienen las sorpresas. Un buen ejemplo de ello son los pies, de los que solo nos acordamos cuando aparecen molestias, como el espolón calcáneo. No importa si somos un atleta de élite o un cajero de cara al público, está molesta calcificación del talón puede aparecer en cualquier momento por culpa de malos hábitos como el sobreesfuerzo de la zona, estar muchas horas de pie o incluso por un calzado inadecuado. Ante la primera molestia os recomendamos realizar estos ejercicios para calmar las molestias y ayudar al cuerpo a eliminar de forma natural el espolón.

No olvidéis que esta calcificación es originaria de estar muchas horas de pie o hacer mucho ejercicio, físico así que no intentes hacer estos estiramientos y ejercicios durante más de 10 minutos por sesión (se pueden hacer hasta 3 veces por día). Además, siempre hay que hacerlos de manera pausada y tranquila, sintiendo cada movimiento y estiramiento del pie, deteniéndonos cuando sentimos molestias o dolor punzante. Como ya sabéis, quitar un espolón requiere tiempo y mucho reposo hasta que nos olvidemos del dolor de pies.

Luchar contra el espolón calcáneo con un cilindro

Podéis usar un tarro de espaguetis o un bote de patatas fritas, mientras sea redondo y ruede no importa qué objeto utilicemos. Para este ejercicio tan solo necesitamos acomodar el objeto rodante bajo la planta del pie afectado y hacerlo rodar adelante y atrás con lentitud y suavidad, focalizando la atención en todas las sensaciones que nos proporciona el movimiento. Este ejercicio tenemos que hacerlo durante 5 minutos y como máximo 3 veces al día, por ejemplo al despertar, al mediodía y antes de irnos a dormir. Hay podólogos que recomiendan hacer este ejercicio con una botella de agua congelada, sobre todo cuando el espolón duele demasiado, puesto que el frío del hielo ayudará a calmar y aliviar el dolor a la vez que practicamos el ejercicio.

Estiramientos

Pensad en esos ejercicios que hacen los deportistas antes de empezar una maratón o una actividad física muy fuerte. Son movimientos pausados, pero continuados, buscando calentar los músculos y activarlos para luego poder someterlos a una actividad física fuerte. En esta ocasión omitiremos la actividad física, aunque sí utilizaremos algunos de esos movimientos para estirar el pie afectado y ayudar a que el espolón calcáneo desaparezca poco a poco. Un ejercicio recomendable es el de movimiento de tobillo. Elevando un poco la pierna y manteniéndola recta hay que mover el pie adelante y atrás lentamente, como si estuviéramos rodando un cilindro en el aire.

Ejercicios para el espolón calcáneo

¿Recordáis esas famosas gomas elásticas que se pusieron de moda hace unos años para hacer ejercicios de aeróbic? Estas también pueden ser un gran ejercicio de estiramiento. Con tan solo agarrar la goma por los extremos y acomodar el centro en el pie afectado podemos hacer diversos estiramientos, como por ejemplo doblar la rodilla y hacer fuerza para que el pie se estire. También podemos hacer fuerza con los brazos y pelear con el pie por mantener la pierna recta. Otro estiramiento con estas bandas es mantener la pierna recta y hacer movimientos adelante y atrás con el pie. Recordad que este método es muy útil, aunque también puede resultar doloroso al principio. Así que en vez de invertir 5 minutos como recomendamos, reducidlo hasta que empiecen las primeras molestias fuertes.

La silla también puede ser un gran aliado para hacer estiramientos y luchar contra la calcificación del talón. Para aliviar el dolor de pies por culpa de esta calcificación solo necesitamos estar de pie y apoyarnos en la silla mientras doblamos un poco la rodilla y la llevamos hacia adelante y atrás, como si diéramos suaves coces en el aire. De hecho, el uso de la silla es opcional, puesto que solo se utiliza para ganar estabilidad y poder hacer el movimiento completo sin miedo a caerse por falta de equilibrio.

Uso de toallas

Junto con las botellas, el uso de un trapo o una toalla es una práctica muy recomendable por los especialistas, ya que el pie hace un movimiento completo de rotación y/o torsión y lo realiza con tanta suavidad que es imposible que se sienta un dolor intenso en la zona. Para ello no necesitamos nada más que dejar caer una toalla en el suelo y tratar de alcanzarla con el pie. Ya sea apoyando la punta del pie y acercando la toalla o pinzándola con los dedos pulgar e índice del pie y acercándola a nuestro cuerpo.

Es recomendable hacer 10 repeticiones de este ejercicio y llevarlo a cabo con total suavidad para evitar dolores intensos. Otro ejercicio con toallas es similar al de las cuerdas elásticas, con la diferencia que la toalla es rígida comparada con esas cuerdas. Se puede apoyar el pie en la toalla, sujetar ambos extremos y hacer movimientos arriba y abajo como si se rotará un objeto en el aire. Este ejercicio debemos hacerlo durante 10 minutos para que resulte útil contra el espolón calcáneo.

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Acerca de Flor Milano

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