Esclerosis múltiple: síntomas, tipos y tratamientos

Aunque en el sector sanitario cada vez se están dando más avances médicos para combatir enfermedades aún siguen existiendo algunas que son unas completas desconocidas. La esclerosis múltiple es una de ellas. Se trata de una afección que afecta a más de 2 millones de personas en el mundo, estando su foco principal en Europa central con 700.000 enfermos. En nuestro país la cifra asciende a más de 45.000 afectados y cada año este número aumenta en 1.800 más según los datos revelados por la Sociedad Española de Neurología (SEN). Es una enfermedad degenerativa que se encuentra muy presente en la sociedad actual y sin embargo aún no se ha descubierto un tratamiento adecuado para su cura.

Todo lo que debes saber sobre la esclerosis múltiple

¿Qué es la esclerosis múltiple?

La esclerosis múltiple no es una enfermedad que haya nacido ayer. Esta afección fue descubierta a finales del siglo XIX por médicos e investigadores británicos que se centraron en analizar esta patología hasta poder demostrar los síntomas que presentaba y los daños que podía ocasionar en nuestro organismo.

A partir de diversos estudios llevados a cabo se descubrió que la esclerosis múltiple estaba relacionada con la neurología, y principalmente con el sistema autoinmune. Por este motivo se la define como una enfermedad autoinmunitaria que afecta en mayor medida al sistema nervioso, siendo el cerebro y la médula espinal las partes que sufren más daños con su desarrollo. Se sabe que los principales afectados por la esclerosis múltiple son aquellas personas que se encuentran entre las edades de 20 y 30 años, aunque a veces se puede extender hasta los 40. De hecho, los datos de la SEN establecieron que esta franja de edad abarcaba el 70% de los enfermos solo en nuestro país. A partir de los 50 años las probabilidades de contraer esta afección disminuyen considerablemente situándose en menos del 50%. A pesar de ser una enfermedad que suele ocasionar muchos problemas no es una causa común de fallecimiento, puesto que las personas que llegan a morir debido a las consecuencias negativas provocadas por la esclerosis múltiple no alcanzan ni el 10% del total de los afectados.

Una de las enfermedades autoinmunitarias más comunes en el mundo, pero no es una causa principal de fallecimiento.

El principal problema que conlleva esta enfermedad es la pérdida de movilidad muscular, que aparece de forma progresiva, sobre todo en los primeros 15 años desde que se realiza el diagnóstico. Además, también se presenta un daño en las neuronas que puede provocar la pérdida total o parcial de la capacidad de transmisión. Lo habitual es que los afectados por esclerosis múltiple sean adultos jóvenes, normalmente mujeres, aunque la enfermedad, a medida que se cumplen años es más común entre los hombres. En el mundo la esclerosis múltiple afecta a 1 de cada 1.000 personas y todavía no se han descubierto las causas por las que se desarrolla, aunque los campos de investigación relacionan la aparición de la enfermedad por la combinación de dos factores principales: los genéticos y los ambientales.

Los factores que pueden provocar la esclerosis múltiple:

La esclerosis múltiple no se ha establecido como una enfermedad que pueda heredarse, puesto que no se ha descubierto la relación entre la genética y el desarrollo de esta afección. Sin embargo, muchos expertos aseguran que las condiciones propias del organismo del ser humano sí pueden favorecer a que aparezca la esclerosis múltiple en algún momento de nuestra vida. Por tanto, la genética, en el sentido de herencia, no está contemplada, pero de manera individual sí.

Por el momento, las causas por las que se provoca esta enfermedad son totalmente desconocidas, si bien son muchos los factores que se están investigando para poder dar con la clave. En la actualidad, la esclerosis múltiple es una de las enfermedades que está siendo más estudiada, principalmente a través de cinco disciplinas.

Con la investigación en los cinco campos diferentes, se está intentando llegar a las causas por las que se provoca esta enfermedad, aunque aún no se ha conseguido descubrir cuáles son, pero sí tienen relación con estas disciplinas.

Disciplinas del estudio de la esclerosis múltiple

  1. Genética: es el mayor campo de investigación en el que se está trabajando para descubrir las causas de la enfermedad, puesto que en muchas ocasiones se ha establecido que lo genes propios de algunas personas favorecen el desarrollo de la esclerosis múltiple, a pesar de que aún no se sabe con exactitud cuáles son en concreto.
  2. Neurobiología: es otro campo principal de estudio. Aquí los investigadores se centran en analizar qué procesos pueden hacer que la mielina vuelva a regenerarse. La mielina es una sustancia que rodea algunas células nerviosas que se ven afectadas cuando se desarrolla la esclerosis múltiple.
  3. Inmunológica: la esclerosis múltiple se define como una enfermedad autoinmunitaria, por este motivo los investigadores también están analizando el comportamiento de las células inmunológicas cuando se presenta esta enfermedad. Es decir, el cómo interactúan este tipo de células al aparecer los síntomas de la esclerosis múltiple.
  4. Ambiental: es otro de los campos principales de investigación, puesto que siempre se ha partido de la hipótesis de que los factores externos al ser humano pueden favorecer en gran medida al desarrollo de la esclerosis múltiple. Nos referimos, por ejemplo, a la exposición a la luz solar, la falta de vitamina D o incluso hábitos poco saludables como el tabaquismo.
  5. Epidemiológica: el último campo de investigación que se está tratando hasta el momento es el epidemiológico. También se ha incluido para el análisis, ya que es importante conocer las diferencias que presentan las personas que están afectadas por la enfermedad y las que no. A partir de estos datos poblacionales se pueden sacar otras conclusiones y poder llegar a la causa que provoca la esclerosis múltiple.

Disciplinas del estudio de la esclerosis múltiple

Principales síntomas de la esclerosis múltiple

La esclerosis múltiple es una enfermedad que afecta a varias partes de nuestro cuerpo, por este motivo los síntomas son muy variados y pueden presentarse en diferentes zonas según el tipo de esclerosis que hayamos desarrollado. Lo cierto es que el síntoma principal que suele darse en todos los tipos es la fatiga y la reducción de movilidad, aunque hay otros que pueden afectar en mayor o menor medida y que son claros signos de que podemos estar desarrollando esta enfermedad.

En primer lugar, los síntomas que aparecen en mayor medida son los que afectan a la musculatura. Ya hemos comentado la reducción de movilidad en algunas partes del cuerpo, sobre todo en piernas y brazos. También pueden aparecer temblores o pérdida de fuerza en todas las extremidades. Entre los síntomas musculares podemos encontrarnos con dificultades en el equilibrio o espasmos en ciertas ocasiones.

La esclerosis múltiple afecta principalmente al sistema nervioso y el síntoma más llamativo es la falta de movilidad y la pérdida de fuerza en la musculatura.

La esclerosis múltiple también puede afectar a los ojos. Los síntomas oculares son frecuentes principalmente porque es probable que podamos perder la visión de uno de los ojos, es poco habitual que se dé una ceguera total. Otros síntomas que afectan a estos órganos pueden ser movimientos rápidos no controlados, molestias para el enfoque y, en ocasiones, se puede dar hasta la doble visión.

En cuanto a los síntomas que afectan directamente al cerebro, estos pueden ser múltiples, desde la pérdida de memoria hasta poder contraer una depresión. De igual modo, se han dado casos de hipocausia (perder la audición) o tener problemas para llevar a cabo procesos de razonamiento e incluso no poder atender a lo que se está haciendo adecuadamente.

Otros síntomas importantes que aparecen en el desarrollo de esta enfermedad son los intestinales. En este caso, se pueden dar cuadros de estreñimiento o por el contrario de incontinencia, tanto de heces como de orina. Con respecto a la orina, también es habitual que haya dificultad para hacerlo y que se tengan unas ganas constantes de ir al baño sin ser necesario.

Aunque estos son los principales síntomas que se pueden dar con la esclerosis múltiple no son los únicos, puesto que también se han dado casos de pacientes que han sufrido picazón u hormigueos en los músculos. Otros que se han visto afectados en el habla o en la capacidad de masticar e incluso se han llegado a dar problemas de erección en los hombres o de lubricación en las mujeres en cuanto a síntomas sexuales se refiere.

Los ojos, el cerebro, el habla… son algunas partes de nuestro cuerpo que también se ven afectadas en mayor medida por el desarrollo de esta enfermedad que muchos la denominan degenerativa.

Tipos de esclerosis múltiple que pueden darse en un enfermo

Todos los síntomas que hemos comentado anteriormente, suelen darse en la mayoría de los casos en los enfermos. Aún así, según el tipo de esclerosis múltiple que padezcamos, así tendremos afectadas unas zonas más que otras. ¿Cuántos tipos hay?

  1. Esclerosis múltiple remitente-recurrente: se trata de la modalidad más común, suele ser la que más sufren los afectados con esta enfermedad. Aquí, los síntomas van apareciendo poco a poco y este proceso puede durar desde días hasta meses. Hay que tener en cuenta las zonas que tenemos afectadas, porque así aparecerán de forma más rápida unos síntomas u otros, como los musculares o los cerebrales. En este sentido, lo habitual para este tipo de esclerosis múltiple es que los enfermos presenten cuadros de pérdida de visión, reduzcan su movilidad, pierdan fuerza en los músculos y además, tengan una sensación de fatiga y hormigueo generalizado.
  2. Esclerosis múltiple primaria-progresiva: la diferencia de este tipo con el anterior es que los síntomas van apareciendo de una manera mucho más progresiva, tratándose de un proceso bastante más lento. En el mundo los afectados por este tipo de esclerosis múltiple roza el 12% de la totalidad y sobre todo presentan dificultades para andar y pierden fuerza con respecto al sistema motor.
  3. Esclerosis múltiple secundaria-progresiva: este tipo es muy parecido al caso anterior, lo que ocurre es que, habitualmente, las personas afectadas por la esclerosis múltiple suelen pegar un salto y pasar del remitente-recurrente a la secundaria-progresiva, sin pasar por la fase primaria. El 25% de los enfermos se encuentran en esta situación. Es un nivel mucho más avanzado que afecta en mayor medida al sistema neurológico.
  4. Esclerosis múltiple progresiva-recurrente: la última modalidad es la menos habitual entre los enfermos, de hecho tan solo el 3% de los afectados se encuentran en esta fase. Aquí los síntomas son comunes a todos los tipos anteriores, pero el avance de la enfermedad se produce de forma progresiva desde el primer momento que se detecta. No para nunca.

¿Existe tratamiento para la esclerosis múltiple?

Tal y como apuntábamos al principio, la esclerosis múltiple es una enfermedad que de momento no tiene cura. Son muchas las investigaciones que se están llevando a cabo para poder dar con las causas que provocan su desarrollo, pero por el momento, no hay un tratamiento curativo como tal.

Sí es cierto que existen tratamientos específicos para poder paliar los síntomas de esta enfermedad y así frenar el desarrollo de la misma en los pacientes. El principal objetivo es controlar el estado en el que se encuentra la esclerosis múltiple, para evitar que siga avanzando y frenar las consecuencias que puedan traer a los afectados. En definitiva, se intenta que la calidad de vida de los pacientes sea la mejor posible dentro de la situación en la que se encuentra.

En este sentido, caben destacar los medicamentos que se utilizan para retrasar la esclerosis múltiple. Fármacos específicos que se recetan según las zonas que tengamos más afectadas. De igual modo, también existen otros medicamentos que no solo frenan la enfermedad, también van dirigidos a controlar los síntomas que provoca la misma. Por lo que hay fármacos exclusivos para las diferentes partes del cuerpo que tengamos afectadas. Dentro del tratamiento propio de esta enfermedad, se suelen utilizar esteroides para que los brotes que se den en los pacientes sean débiles y muy pocos en el tiempo. Es decir, para disminuir las situaciones en las que el enfermo pueda verse así.

No hay tratamiento de cura para la esclerosis múltiple, pero sí medicamentos y tratamientos alternativos que ayudan bastante a frenar el desarrollo de esta enfermedad, sobre todo en sus primeras fases.

Además de los diferentes medicamentos y los esteroides, para hacer un seguimiento de la enfermedad y poder controlarla se llevan a cabo tratamientos alternativos que suelen ser un complemento perfecto a los fármacos anteriores. En el caso de la esclerosis múltiple, es fundamental someterse a sesiones de fisioterapia para no perder la movilidad muscular. También es aconsejable llevar una dieta equilibrada y adquirir hábitos de vida saludables, eliminando las sustancias nocivas para nuestra salud. Pedir ayuda a profesionales como psicólogos o trabajadores sociales para evitar cuadros depresivos o acostumbrarnos a nuestra nueva vida, es una práctica habitual entre los enfermos de esclerosis múltiple. Además, los expertos recomiendan que los afectados tienen que evitar las situaciones de estrés y utilizar, si se necesitara, dispositivos adaptados para ellos, como el caso de la silla de ruedas.

Los últimos avances sobre la enfermedad

Aunque ya son muchos años en los que los especialistas están investigando esta enfermedad, parece que no hace mucho, Roche podría haber dado con la clave para frenar aún más el desarrollo de la esclerosis múltiple. Se trata del fármaco Ocrelizumab, un medicamento que se presentó en el III Congreso de la Academia Europea de Neurología (EAN). Un fármaco al que denominaron como el más eficaz que existía actualmente en el mercado al reducir el progreso de la enfermedad en algo más del 82% de los pacientes que presentan brotes o se encontraban en la fase primaria-progresiva.

Lo que hace este medicamento es reducir los síntomas de la enfermedad, haciendo que los afectados lleguen a alcanzar el nivel de NEPAD. Los enfermos que se encuentran en esta fase son aquellos que han desarrollado la esclerosis múltiple pero no ha avanzado, por lo que no han llegado a sufrir recaídas ni otros brotes más agresivos.

Ocrelizumab es el fármaco fabricado por Roche que está dando buenos resultados. Más del 80% de los afectados han presentado cuadros de mejora en los últimos meses.

Ya en mayo, Roche explicó algo sobre Ocrelizumab en la 69 Reunión Anual de la Academia Americana de Neurología (ANN) donde se demostró que el fármaco estaba dando unos resultados muy favorables, puesto que se había reducido en un 55% las recaídas que podían sufrir los afectados por esclerosis múltiple. Pero este porcentaje ha aumentado considerablemente en menos de un mes, con las pruebas que han seguido haciendo los investigadores.

avances sobre la esclerosis

Ante esta noticia, numerosas asociaciones están tomando medidas para seguir ayudando a los enfermos de esclerosis múltiple y así, apoyar las investigaciones que se están llevando a cabo. Sin ir más lejos, una de las últimas campañas que está teniendo bastante repercusión es la que ha iniciado la empresa farmacéutica Roche junto a la Asociación Española de Esclerosis Múltiple (AEDEM) y la Sociedad Española de Educación en Salud, Formación Continua y Desarrollo Profesional (SEDEM) que bajo el lema “RecogEMos tu voz para avanzar en Esclerosis Múltiple”, se están intentando reunir las vivencias de los afectados para conocer en profundidad todas las necesidades que presentan y así, dar un paso más en la investigación para la cura de esta enfermedad.

Aún hay trabajo que hacer con respecto a la EM

La esclerosis múltiple es una enfermedad que afecta a un gran número de personas de todo el mundo. Aunque las causas de su procedencia no están claras, cada vez con más frecuencia se están llevando a cabo investigaciones para detectar el origen de esta afección. Los síntomas son muy problemáticos al afectar, principalmente, al sistema nervioso y a la movilidad y musculatura, sin embargo, la esclerosis múltiple no es una enfermedad con una alta tasa de mortalidad y con algunos tratamientos está siendo controlada. Por este motivo, hay que seguir luchando para poder combatir esta enfermedad y ayudar así a los enfermos que cada día sufren las consecuencias de la esclerosis múltiple, no solo en nuestro país, sino también en el resto del mundo.

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