¿Engorda el alcohol? mitos y dudas existenciales

Engorda el alcohol

¿Engorda el alcohol? Seguro que eso nos lo hemos preguntado más de una vez cuando el médico nos ha recomendado que nos pongamos a dieta. Hay momentos de la vida en los que quizá nos hemos descuidado un poco, siendo necesario que pongamos remedio a esta situación eliminando de nuestros hábitos las sustancias que más dañinas son para nosotros. Todos los especialistas, o casi todos, nos piden que eliminemos el alcohol de la dieta, dado que se trata de algo que no nos ayudará nada en nuestro proceso para mejorar la figura. ¿Pero tienen razón o están basándose en creencias antiguas que han quedado desactualizadas?

¿Engorda el alcohol?, la gran pregunta

La realidad, por mucho que les pese a muchos especialistas del mundo de la salud, es que el alcohol engorda o no engorda, dependiendo de los casos. Hay mucho que analizar y entender respecto a esta afirmación. Lo primero que hay que reconocer es que es cierto que el alcohol aporta una cantidad de calorías elevada. ¿Pero representan el mismo problema que otras calorías que introducimos bajo otras circunstancias? ¿o depende de si esas calorías las ingerimos en combinación también de hidratos de carbono? No es lo mismo una cosa que otra y sobre eso han investigado diversos científicos en los últimos años, que ya tenían la sospecha de que la creencia de que el alcohol era algo que engordara era un pensamiento antiguo y desfasado.

También depende de qué tipo de alcohol estemos valorando y la cantidad del mismo. Pongamos de ejemplo un vaso de vino tinto y uno de vodka. En el vaso de vodka encontramos, aún en la misma medida, una mayor cantidad de calorías que en el de vino. La diferencia no es extrema, pero existe. El problema, como decíamos, es cómo ingerimos esas calorías que nos proporciona el calor. ¿Qué cantidad asimila el cuerpo y qué cantidad se acaba perdiendo? En comparación a alimentos más calóricos el alcohol no es tan perjudicial como se pueda imaginar. Algunos frutos secos o lógicamente un trozo de pastel superan en problema de calorías al alcohol.

Por otra parte, la constitución del tipo de alcohol que bebemos también importa. Antes hemos obviado la cerveza, una de las bebidas con alcohol más clásicas, a propósito. Lo hemos hecho porque a diferencia del vino tinto y del vodka, la mayoría de las calorías que tiene la cerveza se originan en la malta, su ingrediente principal. Y lo que ocurre con la malta es que tiene una cantidad demasiado elevada de hidratos de carbono, así que podéis imaginar qué ocurre cuando se introduce en nuestro organismo. El efecto es aplastante.

Estamos mal educados

La conclusión es que el alcohol engorda y no engorda al mismo tiempo. Los profesionales de la salud, dietistas y doctores, optan por generalizar, porque saben que el alcohol, aunque no engorde, no es bueno. Eso significa que es poco probable que de la noche a la mañana tomen la decisión de especificarle a sus pacientes que pueden tomar alcohol en la dieta, aunque restricciones. No podemos culparles, dado que el consumo de alcohol, aunque controlado, puede afectar a la salud en distintos aspectos, y no solo dando más trabajo del recomendado al hígado. El alcohol produce un efecto dañino en nuestro cuerpo tal y como hemos visto en otras ocasiones y no es precisamente aquello que recomendaríamos beber a cualquier persona, esté o no esté a dieta.

Mitos del alcohol

¿Pero beber alcohol engorda? Definitivamente no, no siempre. Un estudio que se llevó a cabo unos años atrás y que fue muy popular en círculos de dietética estudió a dos grupos de mujeres de similares características. Se les puso una dieta similar, pero un grupo bebía alcohol y el otro no. Al final los resultados fueron reveladores, dado que hubo una mayor cantidad de mujeres obesas una vez terminó el estudio en el grupo que no bebía alcohol. Un dato que no es, ni mucho menos, definitivo ni debe ser pauta de estudio, pero que ayudó a corroborar lo que se había comenzado a decir con anterioridad.

Una decisión difícil

Es bueno que tengamos toda la información que necesitamos y que nosotros tomemos la decisión sobre si el alcohol es adecuado para nosotros. Por nuestra parte nos posicionamos en su contra, porque sabiendo los efectos negativos que tiene es imposible que lo recomendemos, pero también es verdad que si un día tenéis muchas ganas de una copa de vino y si no la tomáis vais a recurrir a comeros medio quilo de pastel selva negra, lo que os vamos a decir es que os bebáis ese vaso de vino y que quedéis satisfechos para evitar el empacho alternativo.

Eso es lo bueno de conocer toda la información y la realidad de este tipo de conceptos, que al final somos nosotros los que podemos decidir si algo es bueno o malo para nuestro cuerpo. Eso sí, por si no ha quedado claro antes, sentimos decir que si os preguntáis “¿Engorda el alcohol?” para beber cerveza, nuestra respuesta será: sí, engorda.

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Acerca de Flor Milano

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