En la cocina: cuidado con las esponjas y estropajos

Los agentes patógenos en la cocina y en el baño se reproducen en los lugares menos pensados, y proliferan aún  más en verano, con el calor y la humedad. Uno de los sitios donde pueden reproducirse y sobrevivir hasta dos semanas es en las esponjas y estropajos, si están húmedos.

Se trata de los utensilios de cocina (y baño) más usados en cualquier hogar, aunque necesarios para la limpieza e higiene, si no se toman ciertos recaudos pueden convertirse más bien en un caldo de cultivo para las bacterias y hongos.

Es que, precisamente, la constante humedad y las microgietas y pequeños poros propios de los trapos y esponjas los hacen ser un “lugar ideal” para bacterias patógenas, difíciles de eliminar. La E. coli, la salmonella y la campylobacter se encuentran entre estas principales amenazas que, como se señaló, pueden vivir allí hasta dos semanas, si están húmedas.

Al respecto, vale señalar que limpieza y desinfección no son sinónimos: si bien limpiar es necesario para eliminar suciedad y, en ocasiones, gérmenes, la desinfección es lo único que garantizará una verdadera destrucción de los mismos.

La fórmula más eficaz para detener la propagación de gérmenes es la limpieza y la desinfección de forma regular de las superficies de la cocina y de lugares a los cuales no se presta mucha atención, como la puerta de la nevera, de los armarios o incluso los grifos, ya que suelen ser pasadas por alto, pero no por ello no son importantes a la hora de desinfectar bien toda la cocina.

Pues bien, veamos a continuación algunos consejos para evitar la proliferación de bacterias en la cocina:

*Se recomienda aclarar la esponja con agua limpia. Un método conocido es utilizar el microondas: calentar la esponja en este aparato por unos dos minutos a la máxima temperatura puede una de las mejores formas de eliminar gérmenes. Según estudios realizados, terminaría con el 99,9 por ciento de las bacterias.

*Limpiar la esponja con frecuencia y utilizar un sistema de rotación: tener una limpia, seca y lista para usar, mientras se lava la otra.

*Tener la precaución siempre de retirar restos de comida que puedan haber quedado adheridos.

*Cuando no se usen, dejar secar y mantener así siempre tanto la esponja como los estrapajos.

*Si se trata de carnes que largan líquidos, utilizar para limpiarlos siempre papel absorbente desechable y no la esponja o trapo de cocina.

*Finalmente, presta atención siempre a tu propia higiene y de demás elementos de cocina: lava tus manos frecuentemente y las tablas de cocina, tenedores y demás.

 

Compartir en Google Plus
Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

Deja una Respuesta

¡Sé el primero en comentar!

avatar

wpDiscuz