En el gimnasio: pecho, contractor

Contractor en el gimnasio

Si ya nos hemos apuntado al gimnasio posiblemente lo que estemos pensando es en aprender qué tipos de ejercicio podemos realizar para ponernos en forma con facilidad. Hay mucha diferencia entre las actividades que pueden realizar los expertos y los principiantes. En este caso nos ponemos en el punto de vista de quienes están iniciándose en el gimnasio y quieren realizar ejercicios de pecho. Uno de los primeros que deberemos realizar es el contractor, que resulta sencillo y además es muy práctico, por lo que recomendamos aprender a realizarlo cuanto antes. Hoy os contaremos todo lo que tenéis que saber sobre él.

Contractor, la preparación

Hay algunos ejercicios de músculos más fácil de hacer que otros, eso seguro que lo sabéis. Seguro que también sabéis que es positivo no forzarse más de la cuenta cuando estamos haciendo deporte. Si alguien os dice que si no sentís mucho dolor mientras estáis haciendo deporte realmente no sirve, os recomendamos que no le hagáis ni caso. Bajo ninguno de los contextos es recomendable que superemos los límites de lo que puede soportar nuestro cuerpo, dado que lo que así conseguiremos será quedarnos tan cansados después que no podremos mantener un ejercicio regular en días posteriores.

Lo primero que haremos al llegar a la sala del gimnasio donde se encuentran las máquinas es buscar aquella que necesitamos para este ejercicio de músculos. Se trata de una máquina conocida como contractora de pecho. Si no la hemos usado nunca os recomendamos que preguntéis a un monitor, porque aunque nosotros os damos unos pasos, en vivo y en directo siempre impone un poco no conocer la máquina en cuestión.

Cuando lleguemos a la máquina no nos sentemos todavía, ¡no queramos ir tan rápidos! Antes de eso hay que ajustar el peso que queremos mover cada vez que realicemos el movimiento de fuerza. Y después también tendremos que asegurarnos de que el asiento se encuentra en la posición adecuada respecto a nuestra altura y posición. Nuestro objetivo es muy simple: que cuando pongamos los codos en los cojines nos fijemos en que la altura es la misma que la de los hombros. Si la posición no encaja tendremos que mover el asiento hasta que comprobemos que todo está como debe estar.

El movimiento paso a paso

Una vez listos comenzamos con el movimiento. Lo que debemos hacer es poner los brazos de manera que estén en una posición perpendicular a la de nuestro torso. Si nos fijamos bien en lo que estamos haciendo y antes hemos visto un vídeo tutorial, notaremos por sí solos que estamos haciéndolo bien. Al fin y al cabo, lo que tiene este movimiento inicial es que es muy natural y no resulta nada complejo. Ahora realizamos una flexión de codos hasta llevar a cabo un ángulo recto y desde esa pose que hayamos adoptado ya estaremos en posición para el grueso del ejercicio. Nuestra siguiente tarea es mover los codos hacia una posición interior que nos lleve a ver cómo el pecho sufre una contracción. Esto lo tenemos que hacer mientras al mismo tiempo hemos inspirado primero y espirado después. La vuelta a la posición básica de inicio tendrá que ser suave, para que no haya problemas durante el ejercicio.

Así de sencillo habremos realizado el ejercicio contractor y habremos comenzado a beneficiarnos de lo positivo que resulta para nuestro cuerpo. Todo el movimiento tiene que estar controlado para que termine siendo positivo en la ejercitación del coracobraquial, el pectoral mayor y parte del bíceps. Es uno de los mejores ejercicios para ir haciendo cada vez rutinas más profundas y nos acostumbraremos a él poco a poco. En el momento en el cual veáis que el ejercicio ya no resulta un reto podéis comenzar a aumentar el volumen de peso que movéis con cada uno de los movimientos. Pero siempre con control y sin obsesionarnos.

Recomendaciones

Tal y como dicen los expertos y la mayoría de monitores de gimnasio, es mejor hacer el ejercicio con más calma y menos peso que hacerlo mal y con mucho peso. Algunas personas cometen el error de cargar demasiado el peso y lo que les ocurre es que realizan mal el ejercicio. Uno de los errores comunes que cometen es hacer fuerza hacia una posición delantera e impedir que el ejercicio se realice de la manera adecuada. Recordemos que si movemos el torso durante esta práctica no estaremos haciendo nada bien el ejercicio.

Por otro lado, otro de los grandes errores es que se produzca una unión completa de los brazos. Cualquier tipo de modificación en el proceso que hemos mencionado antes se estará saliendo de lo normal y producirá efectos adversos, así que tenemos que estar atentos para evitar estos problemas. Así nos aseguraremos de disfrutar mejor del pecho contractor en nuestras visitas al gimnasio e iremos ganando confianza aunque estemos rodeados de auténticos expertos.

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Acerca de Flor Milano

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