El síndrome metabólico: ¿qué es y cómo se puede combatir?

El Síndrome Metabólico (SM) es uno de los tantos trastornos de la salud que aqueja a la sociedad actual. El nuevo estilo de vida sedentario

y, a la vez, lleno de actividades que se pueden denominar “de oficina”, trajo como consecuencia a una sociedad con graves problemas de obesidad y, como resultado, con enfermedades cardiovasculares, en primer medida.

Esta dolencia es caracterizada por una serie de factores específicos que, en su conjunto, son los que generan los problemas a nivel cardiovascular. Los mismos, son detectados por fases, que van sucediendo con el pasar de los años y tienen como consecuencia final un accidente cerebrovascular o un ataque de miocardio.

Los llamados factores de riesgo son los que envían una señal de que el SM está comenzando a actuar. No es necesario que todos los factores actúen a la vez. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el síndrome está definido por Diabetes tipo 2 o alteración de la tolerancia a la glucosa, a su vez, estos deben coincidir con al menos dos de los cuatro siguientes factores: Hipertensión (incremento de la presión sanguínea en las arterias), Hiperlipidemia (exceso de grasa en la sangre), Obesidad (acumulación excesiva de grasa corporal) y Microalbuminuria (rastros de proteínas en la orina).

Si un profesional te ha detectado el SM, lo recomendable, en primera instancia, es seguir sus indicaciones y tomar la medicación recetada. Sin embargo, no se trata sólo de un tratamiento médico, sino que también requiere de tu esfuerzo y, sobre todo, de que tomes conciencia sobre las consecuencias futuras que podrías sufrir.

Por tu parte, debes comenzar rápidamente con una rutina de ejercicios que activen tu cuerpo y colaboren con la eliminación de toda la grasa acumulada en tu cuerpo. Según la revista trimestral de la Federación Internacional de Diabetes (IDF), llamada Diabetes Voice, el componente “esencial” para detectar el SM es la obesidad central, medida en el perímetro de la cintura del paciente. En este caso, la grasa se denomina intra-abdominal, porque se deposita entre las vísceras, además, provoca lesiones en las arterias, enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares y Diabetes del tipo 2.

Otro punto a llevar a cabo para superar el SM es el cambio de hábitos alimenticios. Lo importante es saber que la clave está en consumir menos sal, menos harina y menos azúcar. Vale agregar que es requerido el consumo diario de frutas y verduras.

Finalmente, si llevas a cabo estas indicaciones, lograrás bajar de peso, reducir la presión arterial y bajar el colesterol. Se trata sólo de comenzar a cuidarte y quererte.

Vía

idf.org

texasheartinstitute.org

Drgeorgeyr

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Acerca de Daniela Deicas

Comunicadora social, periodista, trabajadora en varios rubros, redactora por naturaleza... Siempre buscando más, de eso se trata.

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