El linfoma, sus señales de alerta

¿Qué son los linfomas? 1

Entre todos los tipos de cánceres, el linfoma es uno bastante frecuente y muchas veces diagnosticado tardíamente. Es un tipo de cáncer que se inicia en las células llamadas linfocitos (de aquí su nombre), que forman parte del sistema inmunológico, el cual se va debilitando a consecuencia de esta enfermedad.

Este 15 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Linfoma, una condición que cada año afecta a 5 de cada 100 mil habitantes en el mundo, y que de cada 100 mil habitantes ocasiona el fallecimiento en dos pacientes, según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud.

Existen dos grandes grupos de linfoma con base en el estudio de las muestras de los ganglios: los linfomas Hodgkin y los linfomas no Hodgkin, como bien recordó y explicó la hematóloga Lineth López.

Basado en su pronóstico, señaló, podrían agruparse como agresivos o indolentes, según la velocidad de crecimiento de los ganglios. Si se replica rápido se considera un linfoma agresivo, si se replica más lentamente se lo considera indolente o poco agresivo.

Pero además, hay clasificados más de 20 subtipos de linfomas, cada uno con sus características especiales. El linfoma es un cáncer en los ganglios que se da por el crecimiento anormal de linfocitos debido a alteraciones ambientales, genéticas o ambas.

Síntomas

Los síntomas son variados, pero, en especial, se manifiestan ante la presencia de ganglios inflamados y dolorosos, que persisten a pesar de tratamiento para infecciones, o aquellos no dolorosos que crezcan más de dos centímetros en cualquier área del cuerpo, con mayor frecuencia en el cuello, axila e ingle.

Ante el crecimiento de ganglios, será importante no esperar a que lo siguen haciendo, sino hacer la consulta con un médico cuanto antes.

Pero además de afectar a los ganglios en sí, el linfoma puede estar ubicado en áreas diferentes a los ganglios, que son las llamadas áreas extranodales (piel, boca, ojos o cerebro); en este caso, se trata de “presentaciones inusuales, pero podrían manifestarse si el paciente no acude a tiempo”, explicó López.

Otros signos de alarma son la pérdida no voluntaria de más del 10 por ciento del peso total en un período de menos de seis meses, la aparición de fiebre o sudoración nocturna por tiempo prolongado sin tener infección, saciedad temprana por aumento de masas en el abdomen o de órganos como el bazo, entre otros.

Por su variada sintomatología, para poder diagnosticar este cáncer es “necesario que su médico lo examine y evalúe si es pertinente enviarle estudios especiales como tomografías computarizadas para evaluar ganglios aumentados de tamaños en sitios no visibles, y es imprescindible tomar biopsia o una pequeña muestra del ganglio afectado para buscar linfocitos malignos que tienen marcadores específicos y que lo diferencian de otros tipos de cáncer”, concluyó la especialista.

Finalmente, con respecto al tratamiento, se puede decir que entre la modalidad más frecuente se encuentra la quimioterapia, aunque la radioterapia también puede emplearse en casos de lesiones únicas localizadas. También es posible se dé la quimioterapia y radioterapia (usadas en casos de masas muy voluminosas mayores de 10 centímetros); o bien la cirugía (solo en casos excepcionales).

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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