El cloro de las piscinas incrementaría el riesgo de sufrir de asma y alergias, en niños susceptibles

child pool

Las piscinas son uno de los principales favoritos para cualquier niño que esté de vacaciones, sin embargo, habría que tener cierto cuidado si el pequeño en cuestión es susceptible al asma y a las alergias, ya que el cloro que suele emplearse en el agua para desinfectar podría potenciar esos trastornos, según se concluyó en un reciente estudio belga.

“Estos datos muestran que al irritar las vías aéreas de los nadadores, los productos con cloro en el agua y el aire de las piscinas producen un efecto adicional importante sobre la aparición del asma y las alergias respiratorias, como la rinitis“, dijo uno de los involucrados en el trabajo, el doctor Alfred Bernard, toxicólogo de la Universidad Católica de Lovaina.

“El impacto de esas sustancias químicas sobre la salud respiratoria de los niños y los adolescentes sería mucho más grande, por lo menos cinco veces mayor, que la que produce el humo (de cigarrillo) de segunda mano”, indicó Bernard.

Este trabajo de investigación ya ha realizado otros estudios previos relacionados, con los cuales los expertos han encontrado que ya quedan pocas dudas de que “el cloro de las piscinas sea un factor importante en la epidemia de las enfermedades alérgicas que afectan al mundo occidental”.

En este último estudio, el equipo comparó la salud de 733 adolescentes, con edades de entre 13 y 18 años, quiénes nadaron en piscinas con cloro al aire libre y cubiertas durante un determinado tiempo, con otros 114 adolescentes (que sirvieron de grupo de control) que nadaron principalmente en piscinas higienizadas con una concentración de cobre y plata.

En aquéllos niños que eran sensibles a las alergias, el hecho de nadar en piscinas con cloro les elevó significativamente la probabilidad de desarrollar asma y alergias respiratorias incluso hasta en más de tres veces, según se publicó en la revista Pediatrics.

En cambio, en aquéllos que habían nadado en piscinas desinfectadas con cobre-plata, este riesgo no se vio incrementado. “La única explicación posible” para esas observaciones, indicaron los autores, es que las sustancias tóxicas del cloro en el agua o en el aire en la superficie de la piscina producen cambios en las vías aéreas y favorecen el desarrollo de las enfermedades alérgicas.

“Probablemente no sea casualidad que los países con la mayor prevalencia de asma y de alergias respiratorias son aquellos donde las piscinas son muy populares” añadió Bernard.

Vía BuenaSalud

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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