El cacao, esa fuerte tentación

El cacao es una sustancia casi onmipresente en multitud de productos dulces, y sería difícil imaginarnos hoy en día sin él: el árbol del cacao es de origen tropical, y llegó a Europa de la mano de los descubridores de América del Sur, donde se cultiva, al igual que en América del Norte y Central, y en ciertos países de África y de Asia.

Este árbol, que requiere de la dosis justa de calor y humedad para crecer, produce entre diez a veinte maracas en cuyo interior se encuentran las semillas, cubiertas por una sustancia gelatinosa, que son las que luego se procesan y forman el cacao.

El cacao es mayormente utilizado en el industria de la alimentación -en especial, de los dulces- aunque también puede tener otros usos, como por caso, en la farmacéutica para la elaboración de manteca de cacao y otros productos de belleza. Con la pulpa de este árbol se pueden elaborar bebidas, mientras que la cáscara del fruto suele destinarse a la alimentación animal.

Con respecto a sus propiedades, se pueden mencionar: el cacao es un buen estimulante -gracias a su contenido de teobromina y cafeína-, así como tiene una significativa propiedad antioxidante sobre el organismo. Mejora el estado de ánimo ya que sus nutrientes favorecen la secreción de endorfinas y serotonina.

Su alto contenido en polifenoles también es de beneficio para la salud, y entre otras funciones, ayudan a eliminar las grasas, e incluso, según evidencia, se los considera como factor que podría contribuir a reducir el riesgo de ciertas enfermedades, propias de las sociedades occidentales, como trastornos coronarios, cáncer y diabetes -consumido en su justa medida-

Finalmente, a modo de curiosidad, compartamos las tres variedades existentes del árbol de cacao: se puede encontrar el criollo o nativo, el de mejor calidad ya que es el que se cultivaba cuando llegaron los colonizadores españoles, el forastero, de menor sabor que se suele combinar con el criollo, pero que ocupa un 90 por ciento de la producción mundial, y el trinitario, un cruce entre los dos anteriores y que procede de Trinidad, de ahí su nombre.

De todas las formas posibles de consumir cacao, además de hacerlo en su manera natural, no olvides que la del chocolate amargo

es la más pura y saludable.

Vía Enbuenasmanos

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Periodista general recibida en TEA Mar del Plata, en el año 2005, con promedio distinguido.Actualmente soy editora de contenidos para las redes de Bitablog y Smallsquid. También he escrito para otras, como el Sobre de los Blogs. Desde mis inicios, me ha atraído todo la relacionado con Internet y los medios digitales, así como el mundo de la salud y el bienestar, del turismo y los viajes, la comunicación y la cultura en general.

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