Ejercicios para mantener a raya la miodesopsias

Ojos con miodesopsias

Mira arriba, abajo y a los lados. Ahora parpadea. ¿Ves pequeñas motitas de polvo o líneas flotando en tu campo de visión? Aunque no te lo creas eso es algo muy común en todas las personas. Pero no deberíamos verlo como algo normal, puesto que eso es una señal de que sufres de miodesopsias. Esta dolencia no es grave, pero si no nos la tomamos en serio puede volverse muy molesta. Lo que hoy son cuatro manchitas en la visión se puede convertir en una gran acumulación de manchas conocidas como moscas volantes.

Estas manchitas son muy comunes en toda la población, sobre todo en la adolescencia, cuando el cuerpo está sufriendo cambios hormonales fuertes o a medida que vamos llegando a la vejez. Aunque la miopía también es un factor de riesgo para sufrir miodesopsias. Y todo porque se van formando pequeños cuerpos gelatinosos en el humor vítreo, un líquido compuesto de un 99% de agua que se sitúa en el interior de la retina y la cara posterior del cristalino. Su fin es básicamente ayudar a que la retina obtenga una visión nítida de todos los objetos que enfoca. Por eso, si existe una gran cantidad de miodesopsias puede resultar difícil enfocar y los objetos se presentan borrosos o poco nítidos.

¿Cuándo preocuparse por las miodesopsias?

Aunque sea difícil, hay que tener control de las manchas. Normalmente no hay razón para que aumente el número de moscas volantes que vemos pero hay casos en que de golpe, de la noche a la mañana, el número de manchas que vemos aumenta considerablemente. No existen razones claras de porqué pueden aparecer tantas de golpe. En ocasiones puede ser por un golpe recibido en la cabeza o cerca de los ojos. También lo puede provocar una cirugía ocular o incluso una pequeña herida en la retina.

Si de golpe os dais cuenta de que veis muchísimas más manchas de las habituales, acudid inmediatamente a vuestro doctor y explicadle vuestro caso de miodesopsias. El oftalmólogo buscará el origen de estas partículas de la visión y el tratamiento más idóneo.

¿Cómo tratarla?

No importa a quién le preguntes, cuando alguien sufre miodesopsias se acaba acostumbrando tanto que terminan ignorando el problema y al final no se dan cuenta de que tienen esas partículas gelatinosas flotando por su campo de visión. Todo cambia de repente, cuando quien sufre el problema trata de enfocar las manchas o es consciente del problema. Por desgracia, estos cuerpos flotantes no tienen un método natural para ser eliminadas. Es posible utilizar gotas recetadas por el médico para ayudar a la lubricación del ojo y evitar que aparezcan más o se eliminen unas pocas. Pero si queréis eliminarlas por completo solo existe una solución: la cirugía láser. Con una simple operación “limpian” la zona de esas partículas y consiguen que el campo de visión se vuelva nítido y limpio en su totalidad.

Ejercicios para tratar las miodesopsias

Para evitar la aparición de más manchas en la visión o evitar que se vuelvan rígidas, hay diferentes ejercicios oculares. Estos nos ayudarán a aliviar la molestia y producirán que los nervios de los ojos tengan más fuerza. De esta manera será más difícil que la vista se canse y se fatigue, ayudando a que sea más difícil sentir dolor al final del día o cuando intentamos enfocar objetos de cerca.

Hay distintas maneras de hacer estos ejercicios. Un ejemplo es mediante el uso de smartphones o tablets, donde hay diferentes apps que están dirigidas a que movamos los ojos de un lado a otro de forma lenta pero sin pausa durante unos cuantos minutos. Al finalizar esta rutina pueden aparecer molestias en los ojos, pero minutos después sentiremos una gran relajación, como si hubiéramos masajeado los ojos.

También hay ejercicios sin dispositivos electrónicos. Por ejemplo, podemos cubrir los ojos con las palmas de la mano un poco calientes y presionar durante 10 segundos, repitiendo este sencillo ejercicio durante 5 veces. Tras ese precalentamiento será momento del ejercicio en sí mismo. Ahora tenemos que hacer rodar los ojos dando 5 vueltas para un lado y 5 para la otra. Posteriormente hay que fijar la vista en un punto y dibujar los dientes de una sierra con los ojos arriba y abajo, moviendo los ojos de un lado a otro, sintiendo cada movimiento. Para finalizar necesitamos un bolígrafo, enfocarlo de lejos e ir acercándolo poco a poco hasta llegar a nuestra nariz para luego volver a alejarlo hasta estirar el brazo, moviendo siempre el objeto muy lentamente. Esta rutina se puede hacer 3 veces al día para luchar contra las miodesopsias. Eso sí, si sentís una molestia muy intensa, parad inmediatamente y cerrad los ojos para relajaros.

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Acerca de Flor Milano

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