Ejercicios en el coche: ¿un imposible?

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Todos los habitantes de las ciudades han experimentado las agobiantes horas de tráfico.  En ocasiones, llegan a ser periodos de asfixia, sobre todo para aquellos acostumbrados a una dinámica corporal en gimnasios, a trotar, manejar bicicleta, levantar pesas y demás categorías de ejercicios.

Si bien es cierto que el asiento del vehículo es un espacio reducido, ello no implica que no se puedan experimentar algunas rutinas que permitan aliviar y estirar el cuerpo. De ese modo, el lapso de tiempo que acontece frente al volante deja de ser un periodo condenado al sedentarismo.

¿Qué ejercicios podemos hacer mientras estamos en el carro?

                Son viables diversas actividades. En primer lugar, se constata que un embotellamiento desencadena stress. Por esta causa, es prudente iniciar movimientos corporales orientados a relajar los músculos y nervios.  Para solventar esta circunstancia, se pueden mover los hombros hacia arriba y hacia abajo, en círculos hacia adelante y atrás. Igualmente, se recomienda ladear alternativamente la cabeza hacia adelante y atrás, suavemente, con la intención de distender la tensión acumulada en el cuello.

Igualmente, se puede ejercitar el abdomen. En tal sentido, es viable un aporte en su tonificación efectuando una rutina tan simple como empujar el ombligo hacia atrás lo más posible, como si tratásemos de tocar la columna vertebral. La idea es mantenerlo así durante periodos de 10 y hasta 2º segundos a la vez. Al ejecutar series de este tipo, se garantiza tensión abdominal. Además, se mantiene el cuerpo alistado para luego proseguir con rutinas de de mayor exigencia física.

En cuanto al resto del cuerpo, hay otras actividades realizables mientras estamos en el puesto del piloto. Se puede, por ejemplo, estirar una pierna a la vez, sosteniendo la posición por unos minutos. Luego, se recoge y se repite con la otra. Asimismo, es conveniente estirar los brazos hacia la parte de atrás del asiento, completamente, alargando también los dedos. Una variante de esta rutina consiste en llevar un brazo encima del volante y luego, con la otra mano, estirar bien la palma del brazo estirado.  De la misma manera, esta rutina se debe hacer en forma alternativa con ambas extremidades superiores.

Finalmente, en instantes de excesiva tensión en medio del tráfico, hay algo muy sencillo para drenar tensión. Con ambas manos se toma el volante, aplicando fuerza como si se quisiese comprimirlo. De este modo se pueden trabajar los músculos del brazo, antebrazo y pectorales de un modo similar a como sucede en ciertas máquinas de ejercicios instaladas en los gimnasios.

No es solo cuestión de ejercicios, sino del tipo de auto

Los ejercicios ya mencionados pueden variar de un coche a otro. No es lo mismo contar con el espacio de una camioneta que de un auto pequeño. También hay vehículos con mayor espacio en los pedales o con ergonomías distintas. Si desea ajustar sus hábitos corporales a un auto específico puede revisar páginas como Autofoco para verificar las mejores opciones de autos. De más está decir que un cuerpo sano y buena salud son la base de una vida feliz.

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Acerca de Paula Palacios

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