Efecto rebote, consejos para evitarlo

efecto rebote en la dieta

El efecto rebote es una de las cosas que más tememos cuando estamos haciendo dieta. Si nos hemos cargado de ilusión y hemos comenzado a adelgazar tendremos que estar muy alerta para no caer víctimas del mismo. Porque si lo hacemos el impacto que tendrá este efecto en nuestro organismo podría ser demoledor y es posible que hasta terminemos teniendo un peso mayor al que teníamos en el momento de comenzar una dieta. Por eso debemos estar informados y preparados para luchar contra este temible rebote.

Efecto rebote, la explicación

Conviene entender primero las causas de este fenómeno para que luego sea más fácil contrarrestarlo con los consejos que os proporcionaremos. Lo que ocurre cuando lo sufrimos es que recuperamos el peso que hubiéramos perdido o, como decíamos, incluso más de lo que pesábamos antes. El cuerpo sufre multitud de cambios debido a las dietas y llega un momento en el cual los cambios metabólicos se descontrolan. Puede ocurrir en dietas muy exigentes que cambian la tasa metabólica del organismo y también como efecto de la ansiedad que sufrimos al haber terminado una dieta por las ansias acumuladas que tenemos de comer.

El efecto yo-yo es la consecuencia más frecuente en las dietas que apuestan por jugar de manera nociva con el estado del cuerpo para que perdamos peso rápidamente. Si alguna vez os han recomendado una “dieta mágica” con la que podéis perder peso en dos semanas, os vamos poniendo en preaviso de que todo lo bonita que os pueda parecer se oscurecerá porque después sufriréis el efecto rebote. Es cierto, adelgazaréis rápidamente, pero tardaréis menos tiempo en recuperar el peso que hayáis perdido.

¿Cómo evitarlo?

Esa es la gran pregunta y el miedo que se les pasa por la cabeza a muchas personas, conseguir evitar esta reacción inversa. Lo primero que hay que decir es que si no queremos efecto rebote tendremos que optar por una dieta que implique consumir la cantidad de calorías que necesita nuestro cuerpo a lo largo del día. No nos creamos la magia de las demás dietas, porque ninguna tiene en cuenta nuestra salud. Y si nos descuidamos un efecto rebote repetido, que ocurra en varias ocasiones, nos puede llevar a sufrir trastornos alimentarios que nos podrían dar consecuencias muy graves incluso a nivel médico.

No busquemos adelgazar a máxima velocidad ni queramos hacerlo con una dieta en la que prácticamente no comemos nada. Esas dietas no existen sin consecuencias graves. Para adelgazar hay que tener cabeza, constancia y fuerza de voluntad. Si necesitáis varios meses para perder el peso que requerís, siempre será mejor hacerlo con una dieta progresiva y adecuada que con una que nos lleve de cabeza al efecto rebote. Por lo tanto, os recomendamos que optéis por dietas equilibradas en las que encontréis la estabilidad. Si navegáis por nuestros artículos encontraréis muchos ejemplos que os ayudarán a comenzar con la dieta.

efecto rebote en el peso

También es importante que reduzcáis al máximo los niveles de estrés. Siempre decimos que son malos, pero especialmente lo son cuando estamos haciendo dieta. Si estamos estresados es más probable que caigamos en la tentación de acabar asaltando la nevera sin ningún tipo de conocimiento. Y una comilona tras otra activa el efecto yo-yo de inmediato.

Otro buen consejo es que hagamos ejercicio y mantengamos el cuerpo activo. Eso nos ayudará a muchos niveles, dado que le dará al organismo una forma de tener el metabolismo activo y al mismo tiempo nos beneficiará al quitarnos ciertos pensamientos destructivos de la cabeza. Y de manera relacionada, aunque no os vamos a decir que no podáis tumbaros tranquilamente a ver una película, tenéis que tratar de reducir aquellos hábitos sedentarios que quizá tenéis demasiadas tentaciones de mantener en vuestro día a día.

Fuerza de voluntad

El trabajo mental que hagamos para evitar caer víctimas del rebote es lo más importante aunque pueda no parecerlo. Nos tenemos que mantener muy concienciados para no despistarnos, puesto que si bajamos la guardia en una ocasión es muy posible que lo hagamos otra y otra vez en el futuro. Pensemos que hemos pasado por una dieta larga y costosa hasta alcanzar nuestro peso ideal y que una vez hecho esto no deberíamos tirar todo el trabajo realizado a la basura. Por eso nunca se nos debe ir de la cabeza la visualización de un objetivo, mantenernos en el peso que hemos alcanzado y disfrutar de una vida saludable a todos los niveles.

Así conseguiremos evitar el efecto rebote y nos aseguraremos de que no tendremos que volver a la dieta por la que hayamos pasado de forma reciente para volver a ponernos en forma. Y si hemos sufrido este efecto en alguna ocasión os animamos a que lo intentéis de nuevo y que esta vez sí hagáis todo lo posible para superarlo. Siempre hay que aceptar segundas y terceras oportunidades, pero a la cuarta tiene que ir la vencida. ¡Mucho ánimo!

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Acerca de Flor Milano

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