E-cigarrillos, riesgos tóxicos de su vapor

Riesgos de los E-cigarrillos

Hace mucho tiempo que los e-cigarrillos perdieron su momento de mayor esplendor en España, dado que el boom llegó, triunfó y desapareció. Fue una tendencia que se apagó tan rápido como llegó a lo más alto, dado que los consumidores de tabaco acabaron volviendo, en su mayor parte, al cigarrillo tradicional. El motivo principal fue que se descubrió que este tipo de producto también provocaba algunos efectos secundarios, lo que implicaba que no eran tan seguros como se podría imaginar. Hoy un nuevo estudio desvela que el uso de estos cigarrillos también es responsable de producir compuestos químicos de tipo tóxico que no resultan nada buenos para las personas. Dicho esto, quizá sea momento de que estos cigarrillos pierdan aún más soporte entre los usuarios. ¿La mejor alternativa? Dejar de fumar al completo, aunque sabemos que eso puede ser difícil.

E-cigarrillos, ¿mito o realidad?

El concepto generalizado que tenemos entre nuestra sociedad es que los cigarrillos electrónicos son más recomendables para los consumidores debido a que producen una menor cantidad de sustancias perjudiciales. Eso es lo que los vapeadores (que así se llama a quienes utilizan este sistema) defienden. Por otro lado, de momento el vapeo no está prohibido en lugares públicos, y aunque sí está mal visto, es frecuente que lo podamos ver en restaurantes, bares u otro tipo de lugares. Así que para los fumadores hay doble recompensa en usar este tipo de cigarrillo: pueden fumar donde quieran y además supuestamente es un método más sano. ¿Pero es un mito? Nuevos estudios defienden que todo esto no es real (al menos el factor beneficioso para la salud) y que deberíamos tener mucho cuidado con el uso de este tipo de producto.

La nueva investigación y sus resultados llegan directamente desde Estados Unidos. Se ha realizado el estudio en el Laboratorio Nacional de Lawrence Berkeley, donde han descubierto que en el vapor de este tabaco hay nada más y nada menos que 31 sustancias tóxicas. Entre ellas se incluyen algunas tan poco aconsejables para la salud como el formaldehido o la acroleína. Y aunque sigamos viendo cómo los cigarrillos electrónicos se colocan por detrás de los convencionales en cuanto al daño que producen a la salud, en ningún caso se puede creer que con ellos se están eliminando todos los riesgos. En realidad, tal y como menciona el responsable del estudio, Hugo Destaillats, mientras los cigarrillos clásicos son muy dañinos, los electrónicos son dañinos. Así que nadie puede apoyarse en esta característica para apoyar su uso.

Pruebas completas

A fin de que no hubiera dudas en los resultados del estudio, los responsables utilizaron distintos sistemas para analizar los gases que se producían al usar estos sistemas para fumar. Usaron tanto uno barato como uno caro, con la intención de llegar a la conclusión de que ambas opciones resultaban nocivas (aunque con algunas particularidades). Y fue algo que se confirmó posteriormente. Lo único que altera la presencia de más o menos tóxicos es la temperatura a la cual se caliente el vapor que se utiliza para fumar. Y el problema es que la temperatura va aumentando a medida que vapeamos más y más, aunque siempre llegando a un nivel estable donde se produce la mayor segregación de sustancias nocivas.

Cigarrillos con vapor

Del estudio se pudo apreciar que hay varios factores a los que se pueden aferrar quienes vapean con este tipo de sistemas. A mayor presupuesto menor sustancias tóxicas que se emiten, dado que estas se reducen dependiendo del dispositivo que se use. Es recomendable el uso de un sistema que, eso sí, tenga varias bobinas de calentamiento y también se recomienda cambiar el dispositivo de forma frecuente, dado que se concentran más sustancias a medida que acumula un mayor nivel de desgaste. En otro orden de cosas, también hay que asegurarse de que el voltaje se reduce en la medida de lo posible.

Todo esto no quiere decir que los cigarrillos digitales sean sanos y seguros si los utilizamos a una temperatura reducida. No es tan simple como eso. Si bien a más temperatura hay más emisión de sustancias tóxicas, éstas están presentes en todo momento, ya sea en mayor o menor medida.

Conclusión médica

La conclusión médica que se obtiene del estudio es que el vapeo no es sano y, en realidad, puede ser cancerígeno. Entre las sustancias tóxicas que se han detectado de la investigación hay que decir que se encontró glicidol y óxido de propileno, dos productos que son cancerígenos y que se producen cuando se calientan propilenglicol y glicerina, que están presentes en el proceso de vaporizado.

Así que si usábamos los e-cigarrillos debido a que pensábamos que eran sanos, debemos saber que no lo son y que nos están sometiendo a enfermedades tal y como los hacen los cigarrillos clásicos. Quizá no son tan malos, pero son malos de igual manera y es recomendable que intentemos dejarlos de una vez por todas.

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